Al cierre de julio de 2025, la industrialización de soja alcanzó 1.982.381 de toneladas, superando en más de 200.000 toneladas el promedio de los últimos tres años y utilizando el 80% de la capacidad instalada la capacidad instalada de las plantas oleaginosas del país, encargadas del procesamiento industrial del grano. Asimismo, el volumen procesado en julio marcó, por primera vez en el año, un repunte interanual.
Este porcentaje alcanzado implica una mejoría de 2 puntos porcentuales con relación a lo registrado al cierre del primer semestre y supera ampliamente el promedio de 71% registrado en el mismo mes de los últimos tres años.
El crecimiento de la industrialización, en comparación a julio del 2024, alcanzó un 3% constituyéndose en una muestra clara de lo anticipado en las proyecciones para el segundo semestre, de que sería bastante positivo para la industria aceitera y, en consecuencia, para toda la economía nacional.
Cabe destacar que, esta proyección positiva se refleja también en los valores de exportación del producto industrializado, ya que, según el Banco Central del Paraguay, entre enero y julio de este año la exportación de aceite de soja creció un 24% comparado con el mismo periodo del año pasado.
Con el aumento en la industrialización de materias primas se conseguirá generar más ingresos por la venta al mundo de productos con valor agregado, y se aprovechará mejor el potencial del sector con el efecto derrame para sectores conexos, lo que se transforma en más empleos para las familias de todo el Paraguay, según un reporte de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).
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