Fernando Maidana, asesor de Planificación Territorial y del Transporte, habló con Radio 1000 e Infonegocios sobre la falta de coordinación y planificación por parte del Gobierno en cuanto al sistema de transporte público y su reforma, afectando a los tres frentes del sistema: los servicios interdepartamentales, los metropolitanos y los internos. Los principales perjudicados son los cientos de paraguayos que enfrentan crecientes dificultades para movilizarse.
El problema del sector, según el asesor, tiene raíces profundas y estructurales, principalmente por la falta de planificación y coordinación entre las instituciones que lo gestionan. Actualmente, existen tres tipos de servicio: los buses internos (que operan dentro de cada municipio y dependen de las municipalidades), los metropolitanos (que cruzan ciudades dentro del área metropolitana y están bajo la órbita del Viceministerio de Transporte) y los interdepartamentales (que conectan departamentos y son regulados por la Dinatran).
«Hoy estos tres servicios no están coordinados entre sí. Al depender de distintas instituciones, que a su vez no trabajan de manera articulada, terminan perjudicándose mutuamente», explicó Maidana.
Uno de los efectos más visibles de esta falta de coordinación es la progresiva desaparición de los buses internos. Mientras los buses metropolitanos reciben subsidios del Gobierno Nacional, los internos no acceden a este beneficio. «Los buses municipales tienen los mismos costos operativos que los otros —combustible, mantenimiento, salario de choferes— pero no reciben ayuda económica. Entonces, ¿cómo van a competir?», cuestionó.
Esta diferencia se ve acentuada por el sistema tarifario. Mientras los buses metropolitanos pueden cobrar el 50% del valor real del pasaje al usuario —y reciben la otra mitad del Estado—, los buses internos solo pueden cobrar una tarifa tope, sin compensación alguna. «El pasaje realmente cuesta entre G. 5.000 y 7.000, dependiendo del tipo de unidad. Pero a los buses municipales se les permite cobrar solo hasta G. 2.800, y no reciben subsidios que cubran la diferencia», indicó.
Para Maidana, esta situación deja a muchas empresas al borde del colapso. «Con esta desventaja financiera, las empresas municipales apenas pueden mantenerse. Sus unidades están más deterioradas porque no pueden renovar flotas, y muchas terminan abandonando el sistema», afirmó.






















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