El doctor forense Pablo Lemir encabezó esta mañana la autopsia practicada al cuerpo del niño de 11 años Alexander Espinoza, quien fue hallado sin vida luego de haber estado desaparecido por cuatro días y ser intensamente buscado en Pilar, Departamento de Ñeembucú. El procedimiento determinó de forma parcial que el deceso de la víctima fue a causa de una asfixia por ahogamiento.
Su muerte conmocionó al país por tratarse de un niño con diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA) nivel 3. La sospecha de los médicos es que el fallecimiento se produjo el mismo domingo 4 de enero, en el cual justamente Alexander desapareció de su vivienda y se dirigió hacia la zona del mencionado cauce hídrico.
“No encontramos elementos traumáticos que nos haga suponer que fue víctima de golpe o algún traumatismo. No tiene característica de lesiones”, agregó Lemir. Luego del procedimiento, el cuerpo será llevado a la ciudad de Pilar para que los familiares y vecinos le den el último adiós.





















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