El número de fallecidos en el accidente de trenes ocurrido el domingo en el sur de España se elevó a 41 y otros 39 heridos hospitalizados, informaron fuentes de la investigación.
Las labores de búsqueda de desaparecidos se centraron en los vagones siniestrados del tren de Renfe, con destino a Huelva (sur) que colisionó con los últimos coches descarrilados de un convoy de la compañía italiana Iryo que viajaba a Madrid desde Málaga (sur) y que descarriló.
Más de 220 guardias civiles trabajan en la zona, y buscan evidencias en las vías y zonas aledañas de la línea ferroviaria donde se produjo el accidente, a fin de identificar los cadáveres y esclarecer las causas del accidente.
El gobierno español decretó tres días de luto oficial y el presidente Pedro Sánchez prometió el lunes «absoluta transparencia» sobre las causas del trágico suceso.
Este foco de atención se ha desplazado desde el impacto del suceso hasta la complejidad de las operaciones de rescate, la evolución de la investigación y la respuesta institucional.
«Todas las hipótesis están abiertas», indica el ministro de Transportes, Óscar Puente, mientras continúan las labores para retirar los vagones accidentados de las vías.
La investigación apunta de momento a la rotura de un tramo de la vía, que puede ser «causa o consecuencia» del siniestro, aunque los esfuerzos todavía se enfocan en recuperar los dos convoyes del tren Alvia que se precipitaron por un terraplén.























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