Carlos Benítez, director del medio El Observador, habló con Radio 1000 sobre la detención de la abogada Zully Ortiz y de otra mujer llamada Evelyn Benítez, esto en el marco de la investigación de un caso de aparentes amenazas contra el propio director y el mismo, debido aparentemente a una serie de publicaciones relevadoras sobre el escándalo de la «Mafia de los Pagarés».
Esto se infiere debido a que al abogada Zully Ortiz es una persona señalada por formar parte de dicho esquema, el cual afectó a miles de personas a lo largo del país y lo sigue haciendo.
Las agentes fiscales Ruth Benítez, Irma Llano y Diana Gómez encabezaron los diversos allanamientos. Los operativos tuvieron lugar en la vivienda particular y en el estudio jurídico de Ortiz. Ambos inmuebles se sitúan en los barrios Roberto L. Petit y Sajonia de Asunción. Las autoridades recolectaron pruebas relevantes durante estas inspecciones técnicas.
Asimismo, se intervino el domicilio de Paredes en el barrio Roberto L. Petit. El Ministerio Público abrió la causa por coacción y amenaza de hecho punible. El expediente se inició tras la difusión de publicaciones intimidatorias en plataformas digitales. Dichos mensajes estaban dirigidos contra Carlos Benítez, director del medio El Observador.
La abogada Ortiz arrojó su teléfono celular debajo de un mueble al ver a la fiscalía. Ella pretendía ocultar el dispositivo móvil para evitar la extracción de datos sensibles. No obstante, los intervinientes recuperaron el aparato debajo del mobiliario de un televisor. Este elemento tecnológico será sometido a pericias informáticas especializadas.
Los investigadores incautaron una camioneta que pertenece a la abogada investigada. Además, decomisaron dispositivos de almacenamiento masivo como discos duros y memorias USB. También hallaron un disco compacto con una inscripción referente a fotografías de la imputada. Estos elementos permitirán rastrear las comunicaciones internas de la organización delictiva.
El sospechoso Luis Alberto Quintana Acosta recibió la imputación el pasado 31 de octubre de 2025. La hipótesis fiscal sostiene que Quintana utilizaba redes sociales para amedrentar al comunicador. Los ataques buscaban frenar las denuncias periodísticas sobre el fraude de los pagarés. El Ministerio Público rastrea el origen de cada publicación hostil.
La campaña de persecución empleaba perfiles falsos bajo los nombres de “Victoria Triunfante” e “Ysabella Podesta”. La gravedad del caso aumentó el 18 de septiembre de 2025. Aquel día, la vivienda de Carlos Benítez sufrió un ataque con disparos de arma de fuego. Afortunadamente, este atentado contra la integridad del periodista no dejó personas heridas.
Fuente: El Observador






















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