Una nueva tragedia sacudió al sudeste asiático durante la madrugada del lunes, cuando un ferry con más de 350 personas a bordo se hundió en el sur de Filipinas.
El siniestro dejó al menos 18 muertos y un número todavía indeterminado de desaparecidos, según confirmaron autoridades locales y la guardia costera, que mantiene activo un amplio operativo de búsqueda y rescate.
La embarcación, identificada como M/V Trisha Kerstin 3, realizaba el trayecto entre la ciudad portuaria de Zamboanga y la isla de Jolo, en la provincia de Sulu. A bordo viajaban 332 pasajeros y 27 tripulantes cuando, por causas que aún se investigan, sufrió un desperfecto técnico y se hundió poco después de la medianoche.
El accidente ocurrió en condiciones climáticas favorables, un dato que llamó la atención de las autoridades y refuerza la hipótesis de una falla mecánica como desencadenante del desastre. El ferry se encontraba a unos dos kilómetros de la aldea isleña de Baluk-baluk, en la provincia de Basilan, cuando comenzó a tener problemas. Muchos de los sobrevivientes lograron llegar a esa zona, donde fueron asistidos inicialmente antes de ser trasladados a distintos puntos de la región.
Desde la guardia costera informaron que más de 300 personas pudieron ser rescatadas con vida en las primeras horas posteriores al hundimiento. Entre los sobrevivientes se encontraba un oficial de seguridad marítima que viajaba en la nave y que fue clave para dar la primera alerta tras el siniestro, permitiendo una rápida respuesta de los equipos de emergencia.
Fuente: AP News
























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