La entrega número 68 de los premios Grammy, que se realizó el pasado domingo, tuvo una audiencia total de 14,4 millones de personas, perdiendo 1 millón de espectadores aproximadamente teniendo en cuenta los 15,4 millones de personas que vieron la ceremonia en 2025, todo esto de acuerdo a Nielsen. La premiación resultó en un polémico galardón de Álbum del Año para Bad Bunny, y en constantes discursos políticos de los artistas referentes a las acciones de las fuerzas del ICE para con los inmigrantes en Estados Unidos.
La audiencia de esta entrega de premios se redujo por segundo año consecutivo, cuando alcanzó un máximo pospandémico de 17,09 millones de espectadores en 2024. Por otro lado, los premios tuvieron una gran presencia en las redes sociales, situándose como el programa más comentado en ellas de los últimos seis meses, aunque muchas de estas interacciones se debieron a críticas.
El programa generó 302,5 millones de visualizaciones de vídeo en todas las plataformas y tuvo 78,4 millones de interacciones, según la CBS.





















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