La Unidad Fiscal de Curuguaty a cargo del agente Néstor Narváez se encuentra en el centro de una controversia tras una denuncia por el presunto pedido de G. 10 millones para dar curso a una investigación.
La acusación fue realizada por Rocío González, quien aseguró que su denuncia por violencia intrafamiliar, presentada el 20 de agosto de 2025, habría sido “encarpetada” y que el avance del proceso estaría condicionado al pago del mencionado monto.
Un abogado del foro local, que se pronunció sobre el caso, sostuvo que este tipo de prácticas serían recurrentes dentro de la unidad fiscal y señaló que existirían dos asistentes —un hombre y una mujer— que presuntamente solicitarían dinero en nombre del fiscal para “agilizar” causas.
Según el profesional, la situación amerita una investigación exhaustiva y, en caso de comprobarse los hechos, la eventual destitución de los responsables. “Cuando ocurren estas denuncias, hay que acompañar a las víctimas y exponer públicamente a los responsables”, expresó.
Hasta el momento, no se dieron a conocer las identidades de los asistentes mencionados en la denuncia, lo que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo del caso.
Respuesta del fiscal
Por su parte, el fiscal Néstor Narváez negó categóricamente haber solicitado dinero y afirmó que está dispuesto a colaborar para esclarecer los hechos. Asimismo, señaló que, de confirmarse la denuncia, se trataría de personas que estarían utilizando su nombre sin su consentimiento.
El caso ha generado repercusión pública y aumentan los pedidos para que la Fiscalía General del Estado intervenga a fin de investigar y aclarar lo sucedido.
Fuente: Semanario Cacique Canindeyú






















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