El intendente de Laurel, Pablo Karajallo Pérez (ANR-HC), fue denunciado por el comunicador Juan Alcaraz tras una presunta agresión con un látigo tipo arreador en la vivienda del jefe comunal, en Canindeyú. El caso será investigado por el Ministerio Público.
El comunicador comentó en una entrevista a NPY que fue hasta la vivienda de la expareja del intendente para escuchar el reclamo por falta de respuestas a un caso presentado ante la Defensoría Pública, que estaría actuando a favor del político, según la denuncia. En ese momento fue atacado sin mediar palabras.
“Tenía un revólver entre el cinturón en la parte derecha, cuando alza su camisa para agredirme veo que tiene un arma. Recibí varios golpes con el látigo e intenté calmar la situación sin éxito”, refirió Alcaraz.
El intendente reconoció la agresión y justificó su accionar: “No tenía armas conmigo, lo único que tenía era una guacha y con eso lo agredí para sacarlo de mi casa. No estoy arrepentido si hice lo que tenía que hacer. Usé solo una guacha, es la mejor arma para expulsarle a alguien de su casa. Le corregí porque es un maleducado. Hay que actuar con respeto”.
Karajallo también sostuvo que, la agresión se debió a una supuesta infidelidad. “No quería yo recurrir a esto. Ya se habló de que ellos tenían relaciones íntimas en secreto (…), ahí pude evidenciar y actuar como deber de un hombre que debe de ser respetado”, expresó.
Por su parte, la expareja del intendente, Raquel Romero, confirmó que el periodista estaba en su casa a pedido de su madre y que Karajallo lo atacó con látigo: «Che sy oinvitá chupe (Juan Alcaraz, periodista) oñe’ẽ hag̃ua peteĩ téma-re ha de paso ocompartí orendive. Upépe che memby túva (Karajallo) oguahẽ peteĩ guáchare ha upépe ombuepoti la ore visitante-pe. Che de suerte ndachehupytýi porque adispará jepe».
Romero denunció además violencia previa del intendente hacia ella y sus hijos: «Ha’e ijagresivoiterei ha iceloso (…), me amarraron y me tiraron en su furgoneta, supuestamente por orden de él en venganza por la prestación alimentaria».
Finalmente comentó que, la casa donde ocurrió el ataque, aunque fue construida por el intendente, está a su nombre, y que él cambió las cerraduras: “ahora ya no puedo entrar. Aguardo respuestas de las autoridades judiciales y del Ministerio de la Mujer”.






















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