El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que la ofensiva militar contra Irán aún está lejos de concluir y sostuvo que uno de los objetivos centrales de la campaña es debilitar al liderazgo del régimen iraní.
«Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía», declaró el jefe del gobierno israelí durante una visita al Centro Nacional de Operaciones de Emergencia Sanitaria. «No cabe duda de que, con las medidas adoptadas hasta ahora, estamos machacando sus huesos, y aún no hemos terminado», agregó.
Las declaraciones se producen en medio de una fuerte escalada militar en Medio Oriente, con ataques cruzados entre Irán, Israel y fuerzas estadounidenses en la región.
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que no permitirá la exportación de “ni un litro de petróleo” desde la región si continúan los ataques de Israel y Estados Unidos.
En respuesta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington responderá «veinte veces más duramente» si el régimen iraní intenta bloquear el tránsito de crudo por el estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
Trump también señaló que existe incertidumbre sobre el liderazgo iraní tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, lo que, según afirmó, genera dudas sobre quién conducirá el país en el futuro.
En las últimas horas, Irán lanzó nuevos misiles y drones contra territorio israelí, bases estadounidenses en Medio Oriente y objetivos vinculados con la infraestructura energética del Golfo.
Entre las acciones confirmadas, Teherán aseguró haber atacado con cinco misiles la base aérea de Base aérea de Al‑Harir, utilizada por fuerzas estadounidenses en la región.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que su país continuará con las operaciones militares «el tiempo que sea necesario» y descartó cualquier posibilidad de negociación con Washington mientras continúen los bombardeos.
En paralelo, Turquía informó el despliegue de un sistema de defensa antimisiles Patriot en la ciudad de Malatya, después de que la OTAN interceptara un misil balístico lanzado desde Irán que atravesó su espacio aéreo.
La base de Kürecik Air Base, donde opera un radar de alerta temprana de la alianza atlántica, es considerada un punto estratégico para detectar lanzamientos de misiles desde territorio iraní.
En medio de la tensión, los mercados financieros mostraron señales de recuperación ante versiones de que el conflicto podría no prolongarse demasiado.
Las bolsas europeas subieron este martes y los precios internacionales del petróleo retrocedieron cerca de 8%, luego de que Trump señalara que la guerra podría terminar antes de lo previsto.
Sin embargo, la continuidad de los ataques y las amenazas cruzadas mantienen la incertidumbre global sobre el futuro del conflicto y el impacto que podría tener sobre la estabilidad energética y política de la región.
Fuente: Reuters






















Discussion about this post