El director general del Hospital Distrital de Limpio, Dr. Pablo Espinoza, explicó las circunstancias en torno al caso de un hombre que falleció en el centro asistencial y posteriormente fue enterrado como NN, tras no lograrse su identificación ni ubicar a familiares.
Según relató el médico, el paciente acudió al hospital el lunes de la semana pasada alrededor de las 18:15, con el objetivo de recibir medicación por una herida complicada en la pierna. Sin embargo, antes de ser atendido, a las 18:19 se desvaneció y comenzó a convulsionar en el área de Urgencias.
El personal médico lo asistió de inmediato y constató que presentaba presión arterial elevada (200/110) y taquicardia. Posteriormente quedó inconsciente y no respondía a estímulos verbales, aunque sí a estímulos dolorosos.
Espinoza indicó que el equipo de salud intentó estabilizar al paciente y también buscó a familiares en los alrededores del hospital, pero nadie lo acompañaba y no portaba documentos de identidad que permitieran identificarlo o acceder a su ficha médica.
Durante la noche, el hombre volvió a convulsionar, presentó desaturación, baja presión arterial y finalmente entró en paro cardiorrespiratorio. Pese a los intentos de reanimación, el paciente falleció.
Tras el deceso, el hospital dio aviso a la Policía y a la Fiscalía de turno, conforme al protocolo. Personal policial se comunicó con el departamento de Criminalística alrededor de las 04:00, cuyos agentes acudieron aproximadamente a las 07:00 para realizar el procedimiento correspondiente.
De acuerdo con el informe, se tomaron huellas dactilares, pero no fue posible identificar al fallecido. Además, se determinó que no existían indicios de muerte violenta, por lo que se emitió un acta de defunción como NN.
El cuerpo permaneció cerca de 30 horas en la morgue del hospital, mientras se aguardaba la aparición de algún familiar. No obstante, según el director, ninguna persona acudió a reclamar el cuerpo ni el lunes, ni el martes, ni el miércoles.
Ante el inicio del proceso natural de descomposición y considerando que el hospital no cuenta con medios para la preservación prolongada de cadáveres, las autoridades del centro asistencial, junto con asesoría jurídica y el área de servicio social, acudieron al Registro Civil para gestionar el entierro.
De esta manera se autorizó la inhumación del cuerpo, con el apoyo de la Municipalidad, que se encargó de los gastos fúnebres, a fin de darle sepultura.
Espinoza señaló que no es la primera vez que se registran casos similares, ya que en ocasiones fallecen personas sin familiares cercanos o cuyos parientes residen en el extranjero, lo que dificulta su localización.
La persona fallecida finalmente fue identificada como Juan Cáceres, de 52 años.























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