BEIRUT (AP) — Los temores a una crisis energética global aumentaron el lunes mientras la guerra en Oriente Medio continuaba, con más ataques de Estados Unidos e Israel contra la capital iraní y el bombardeo de Israel sobre Líbano. Un ataque de dron iraní cerró temporalmente el aeropuerto de Dubái, un crucial centro de los viajes globales, subrayando las amenazas para la economía mundial.
Desde que fue atacado por Estados Unidos e Israel hace más de dos semanas, Irán ha estado golpeando con regularidad a Israel, a bases estadounidenses en la región y a la infraestructura energética de los países árabes del Golfo con drones y misiles.
También ha detenido de facto el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde se transporta una quinta parte del petróleo mundial, lo que elevó drásticamente el precio del petróleo y puso presión sobre Washington para hacer algo que alivie el golpe que están sintiendo los consumidores.





















Discussion about this post