El Monseñor Gabriel Escobar, obispo del Vicariato Apostólico del Chaco paraguayo, apuntó que el Paraguay atraviesa una crisis estructural que golpea directamente a los sectores más vulnerables, mientras las autoridades mantienen privilegios y toman decisiones alejadas de la realidad del pueblo. Criticó el nuevo plan de «economía de guerra» del Gobierno, anunciado por el ministro de Economía Carlos Fernández Valdovinos.
«Qué interesante sería que ese testimonio y ejemplo de economía de guerra que pide el ministro, primero lo empiecen a vivir las autoridades que tienen a su cargo regir y administrar los bienes de cada paraguayo; que dejen sus dietas, sus viáticos, se supriman esos catering de media mañana o almuerzos de lujo, sus bonificaciones, pasajes y combustibles», enfatizó el religioso.
«Nuestras autoridades parecen vivir como ‘príncipes’ y nosotros como ‘vasallos’, y sin embargo ellos están allí por el pueblo, porque la gente los votó en busca de encontrar una mejor calidad de vida y dirigir nuestro país por buen rumbo», agregó el religioso.
«Necesitamos ver a nuestras autoridades dar ese ejemplo, pues el pueblo hace tiempo vive en la economía de guerra», insistió el obispo en varias ocasiones.
Se refirió también a los trabajadores que recurren a empleos informales o múltiples ingresos, falta de transporte público eficiente y la creciente inseguridad.
«Hay padres que no llegan a fin de mes y deben hacer trabajos extras. A veces ni eso se puede por la inseguridad», lamentó.
También criticó la precariedad de servicios esenciales, mencionando incluso la incertidumbre en el suministro de combustible y transporte.
El obispo cuestionó la ausencia de soluciones de fondo a problemas históricos del país, especialmente en el interior. «Antes de visitar otros países, debemos solucionar nuestros problemas internos», comentó.
Señaló la falta de empleo, caminos e infraestructura como obstáculos para el desarrollo, particularmente en el Chaco Paraguayo.






















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