César Ruiz Díaz, presidente del Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam), advirtió que el aumento en el precio del combustible que ya supera los G. 1.500 por litro, está generando un fuerte impacto en el sector, que mensualmente consume más de 2 millones de litros.
Señaló que la situación ya está afectando el servicio y que, de no adoptarse medidas urgentes por parte del Gobierno, podría producirse una suspensión en las próximas semanas. «El servicio se va a cortar si no se hace nada», alertó, destacando además que ya se perciben fallas en la frecuencia y en la calidad del transporte público.
Ruiz Díaz explicó que este incremento representa un sobrecosto cercano a USD 468.000 mensuales, considerando el nivel actual de consumo. Ante este escenario, los transportistas plantearon tres pedidos concretos: acceder a combustible de Petropar a menor precio, ajustar la tarifa técnica del pasaje de acuerdo con los costos reales y fijar un tope al precio del diésel comercializado por emblemas privados en casos excepcionales. Actualmente, las empresas adquieren el combustible exclusivamente del sector privado.
El dirigente sostuvo que las compañías operan con pérdidas, lo que repercute directamente en el deterioro del servicio. Además, mencionó que estudios técnicos realizados por especialistas brasileños evidenciarían que la tarifa vigente no refleja la estructura de costos, situación que, según afirmó, no es corregida por el Gobierno.
«Estamos trabajando a pérdida, se está degradando el servicio», apuntó Ruiz Díaz.
Por otro lado, cuestionó el incumplimiento de las compensaciones estatales y adelantó que el sector analiza recurrir a instancias legales para reclamar los perjuicios económicos acumulados.
Finalmente, calificó el panorama como crítico y advirtió que, sin acciones inmediatas, el sistema de transporte podría colapsar, afectando a miles de usuarios del área metropolitana.




















Discussion about this post