En un encuentro celebrado el viernes, el presidente francés Emmanuel Macron y su contraparte surcoreano Lee Jae Myung decidieron unir esfuerzos para facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz, una acción que busca mitigar la incertidumbre económica a nivel mundial provocada por el conflicto en Oriente Medio.
Esta cumbre tuvo lugar en Seúl mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticaba a sus aliados por no respaldar la intervención militar de Washington y Tel Aviv contra Irán. Esta fue la primera visita de Macron a Corea del Sur desde que asumió el cargo en 2017, en el marco de una gira que también incluyó Japón.
Al iniciar la reunión, Macron destacó que ambos países tienen la capacidad de colaborar para estabilizar la situación en Oriente Medio, especialmente ante el control estricto que Irán ejerce sobre el estrecho de Ormuz, lo que ha impactado los mercados energéticos globales.
En una declaración conjunta posterior, Macron enfatizó la importancia de la cooperación entre París y Seúl para asegurar la reapertura del estrecho y reducir la escalada de tensiones en la región. Por su parte, Lee reafirmó la determinación de ambos países de garantizar una ruta marítima segura en el estrecho de Ormuz.
Ninguno de los líderes ofreció detalles sobre los métodos que se emplearán para reabrir esta vía marítima, que conecta Irán y Omán y por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
Macron subrayó la necesidad de establecer a nivel internacional las condiciones para aliviar la crisis y el conflicto en Oriente Medio, afirmando que es fundamental garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz. Lee indicó que ambos líderes acordaron fortalecer la cooperación en áreas como tecnología y energía.
En este contexto, funcionarios de Corea del Sur y Francia firmaron acuerdos que incluyen colaboración en cadenas de suministro de combustible nuclear y la inversión conjunta en un proyecto de energía eólica marina en el sur de Corea del Sur. Lee también ha impulsado una transición más rápida hacia energías renovables, reconociendo que la guerra ha evidenciado la dependencia del país de las importaciones de combustibles fósiles.
El viaje de Macron por Asia coincide con el aumento de la frustración de Trump hacia sus aliados. En un discurso reciente, el mandatario estadounidense declaró que los estadounidenses «no necesitan» el estrecho, sugiriendo que aquellos países que dependen de él deben tomar la iniciativa para protegerlo.
En un evento previo, Trump instó a sus aliados en Asia y a China a involucrarse en la reapertura de esta vital vía marítima, sugiriendo que Corea del Sur y Japón deberían asumir un papel activo debido a su dependencia del petróleo que transita por el estrecho.
Es importante señalar que Estados Unidos mantiene aproximadamente 28.000 soldados en Corea del Sur, un número diferente al mencionado por Trump. La presencia militar estadounidense en la región tiene como objetivo disuadir cualquier agresión por parte de Corea del Norte.
Macron ha afirmado que la idea de reabrir el estrecho de Ormuz mediante una acción militar resulta poco realista. Mientras tanto, funcionarios surcoreanos han indicado que están en contacto con Washington sobre el tema y que no consideran la opción de pagar tarifas de tránsito a Irán para asegurar el envío de combustible a través del estrecho.
Fuente: EFE























Discussion about this post