Como es costumbre en cada año, Tañarandy se vistió de gala para recibir a miles de visitantes bajo el resplandor de 20.000 candiles de apepú, en una de las expresiones culturales y espirituales más impactantes de Paraguay, honrando el legado de Koki Ruiz.
Miles de personas de Paraguay como también del extranjero, llegaron hasta San Ignacio para formar parte de una de las tradiciones de cada Viernes Santo, creada en 1992 por el artista Koki Ruiz, que nos dejó en diciembre del 2024.
La experiencia que va más allá de lo religioso, conectó a los que asistieron al evento, con la esencia más profunda del Paraguay, con la puesta en escena de un retablo al estilo gótico de 9 metros de altura y 16 metros de ancho y la procesión de la Virgen Dolorosa por el Yvaga Rapé.
























Discussion about this post