La agente fiscal Viviana Sánchez, de la Unidad Zonal N.º 2 de Presidente Franco, representó al Ministerio Público en un juicio oral que culminó con la condena de Eusebio Ovelar Bogado, de 46 años, a 28 años de prisión, más 5 años de medida de seguridad, tras ser hallado culpable de feminicidio de su expareja, Carolina Benítez Vallejos (39).
El fallo fue dictado por un Tribunal de Sentencia presidido por la magistrada Zunilda Martínez Noguera e integrado por los jueces Herminio Montiel y Edgar Lezcano, quienes coincidieron con la acusación fiscal en cuanto a la pena privativa de libertad, aunque redujeron la medida de seguridad solicitada inicialmente de siete a cinco años.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó abundantes pruebas documentales, testificales y periciales que permitieron acreditar la responsabilidad penal del acusado. Entre los elementos clave se incluyeron informes del área de Salud Mental del Ministerio Público, que señalaron que Ovelar Bogado presenta rasgos compatibles con sicopatía.
El hecho ocurrió el 2 de octubre de 2024, en horas de la tarde, en el barrio San Miguel de Presidente Franco. Según los antecedentes, el acusado se encontraba en su vivienda junto a su expareja, con quien posteriormente se trasladó en un vehículo Toyota Carina hasta una casa ubicada en el km 8, Fracción Willy.
Imágenes de circuito cerrado registraron el ingreso del rodado a las 18:26 y su salida a las 19:52. En ese intervalo, después de las 19:20, el hombre atacó a la víctima con un arma punzocortante, causándole múltiples heridas en la cabeza, el tórax y los brazos. El informe forense constató 37 lesiones y estableció como causa de muerte un shock hipovolémico producido por heridas en cráneo y tórax.
El cuerpo fue hallado al día siguiente, 3 de octubre, por el hermano de la víctima, quien acudió a la vivienda tras ser alertado por el empleador ante su inasistencia laboral. Ese mismo día, la Fiscalía realizó el levantamiento del cadáver e inició las diligencias investigativas.
Las pericias confirmaron que no hubo ingreso de terceros al lugar durante el horario del crimen. Además, se estableció que la última comunicación de la víctima ocurrió a las 19:19, cuando envió un video mientras aún se encontraba con el agresor.
Tras el hecho, se reportó la desaparición de varios objetos personales, entre ellos dos teléfonos celulares, una tablet, el control de un portón eléctrico y una mochila con dinero. Al día siguiente, el acusado llevó un celular y una tablet de la víctima a un técnico, solicitando el borrado de datos con fines de venta.
La investigación también reveló antecedentes de violencia psicológica y amenazas por parte del ahora condenado, en el contexto de una relación que había finalizado años atrás, durante la cual la víctima habría sufrido hostigamiento constante.
























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