Un niño de 4 años, identificado como Ángel, falleció en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, Argentina, luego de haber sido ingresado sin signos vitales tras sufrir una descompensación mientras se encontraba bajo el cuidado de su madre. La autopsia preliminar reveló la presencia de lesiones internas en la cabeza, lo que derivó en la apertura de una investigación judicial.
El episodio se registró el pasado 5 de abril, cuando personal de emergencias acudió a una vivienda de la ciudad ante el reporte de un menor con dificultades respiratorias. Al arribar, los profesionales constataron que el niño se encontraba en paro cardiorrespiratorio. Pese a los intentos de reanimación, falleció horas más tarde en el centro asistencial.
El padre del menor denunció públicamente que su hijo fue víctima de violencia y apuntó contra la madre, de quien se encuentra separado. Según afirmó en declaraciones a medios locales, el niño no presentaba antecedentes de salud que pudieran explicar una muerte natural. «Estaba sano, no tenía problemas cardíacos ni respiratorios, lo mataron», sostuvo, al tiempo de cuestionar el accionar de las autoridades.
Por su parte, la madre declaró ante la Policía que el niño se encontraba en su habitación y que, alrededor de las 7 de la mañana, comenzó a presentar dificultades para respirar, lo que motivó el pedido de asistencia médica.
Ante las circunstancias poco claras del fallecimiento, intervino el Ministerio Público Fiscal, que ordenó diversas diligencias para esclarecer lo ocurrido. Entre ellas, se realizó un allanamiento en la vivienda donde residía el menor junto a su madre y la actual pareja de esta. Durante el procedimiento se incautaron teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
Desde el Hospital Regional, el jefe del Departamento de Pediatría, Luis Cisneros, señaló que en la evaluación inicial no se detectaron signos evidentes de violencia física, aunque remarcó que será clave el informe final de la autopsia para determinar con precisión la causa de muerte. Indicó además que el niño aparentaba gozar de buen estado general de salud.
El antecedente de la progenitora es uno de los ejes centrales que hoy investiga la fiscalía a cargo de Facundo Oribones. Según consignó el medio, existen reportes de denuncias por violencia contra Altamirano en las provincias de Misiones y Corrientes, donde residió antes de regresar a Chubut en 2025. Las autoridades judiciales ya solicitaron información detallada a dichas jurisdicciones para sumar al expediente.
En paralelo, se registró un fuerte cruce entre los padres en la sede de la Fiscalía, lo que requirió la intervención policial. Ambos mantenían un conflicto judicial previo por la custodia del menor.
Fuente: Clarín – Argentina






















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