El senador Eduardo Nakayama ofreció declaraciones a la prensa en las que analizó la situación financiera del Estado y la discusión en torno al posible reajuste del límite del déficit fiscal fijado por la normativa vigente. Durante el intercambio con los periodistas, el legislador explicó que durante el ejercicio anterior las proyecciones oficiales estimaban una cotización del dólar en torno a los 8.000 guaraníes, mientras que la moneda estadounidense cerró cerca de los 6.000 guaraníes, representando una variación apreciable que no respondió a una política monetaria interna, sino al fortalecimiento de las divisas regionales a nivel internacional.
Al respecto, el parlamentario cuestionó la falta de medidas preventivas por parte de las autoridades del Ministerio de Economía y del Banco Central del Paraguay para mitigar dicho impacto. Nakayama argumentó que ante un escenario de dólar bajo, las instituciones oficiales debieron contemplar la acumulación de reservas para afrontar compromisos y servicios de la deuda pública. Asimismo, remarcó que la apreciación de la moneda local incidió de manera directa en la disminución de la recaudación de tributos aduaneros y en el valor efectivo de los recursos transferidos por las centrales hidroeléctricas binacionales al ser convertidos a la economía doméstica.
En relación con las propuestas para modificar los topes contenidos en la Ley de Responsabilidad Fiscal —la cual exige causales específicas como contracción del producto interno bruto, crisis internacionales o catástrofes naturales para su flexibilización—, el senador enfatizó la necesidad de transparentar las cifras sin que ello implique elevar de forma permanente el margen de endeudamiento. Nakayama advirtió que duplicar o alterar el límite legal de forma definitiva constituiría una conducta irresponsable, acotando que únicamente apoyaría una medida de carácter transitorio que esté acompañada por un programa gradual de consolidación fiscal.
Por último, el legislador expresó su extrañeza ante la falta de advertencias tempranas por parte de los responsables del equipo económico del Gobierno respecto a la acumulación de estos descalces financieros. Nakayama reveló que en el ámbito privado y bancario existía una preocupación previa sobre las pérdidas asociadas al tipo de cambio y su impacto en la economía nacional, instando al Ejecutivo a presentar un plan claro antes de plantear modificaciones legales en el Congreso.























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