Los precios del petróleo se movían este miércoles cerca de sus niveles más bajos en más de dos semanas, en un mercado atento a las señales de un posible aumento de la oferta de crudo y a los avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán.
El contrato de referencia Brent registraba una leve suba de 16 centavos, equivalente al 0,16%, hasta los US$99,41 por barril a las 08:09 GMT. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) retrocedía 50 centavos, un 0,55%, para ubicarse en US$90,02.
La presión sobre los precios se profundizó en la jornada previa. El Brent llegó a caer hasta los US$97,36, su menor valor desde el 8 de septiembre, mientras que el WTI tocó durante este miércoles su nivel más bajo desde el 1 de septiembre.
Diplomacia y tensión militar
El comportamiento del mercado estuvo marcado, en parte, por las señales provenientes de Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que representantes de su país mantuvieron conversaciones que calificó como productivas con participación de mediadores iraníes, aunque evitó descartar nuevas acciones militares.
Para Nitesh Shah, estratega de materias primas de WisdomTree, las perspectivas en torno al diálogo entre ambos países están influyendo sobre las cotizaciones. Según explicó, las señales positivas transmitidas por Trump podrían estar contribuyendo a la baja de los precios, aunque advirtió que el escenario puede cambiar rápidamente y generar nuevamente presiones alcistas.
Arabia Saudita vuelve a mover crudo por el Mar Rojo
A la incertidumbre geopolítica se sumaron señales de una mayor disponibilidad de petróleo. Arabia Saudita reanudó el martes las operaciones de su oleoducto East-West, que conecta sus instalaciones petroleras con el Mar Rojo, según fuentes citadas por Reuters.
La infraestructura había quedado fuera de servicio después de los ataques con drones registrados a comienzos de septiembre, que afectaron los envíos de crudo desde el puerto de Yanbu.
La ruta constituye una alternativa estratégica para Arabia Saudita frente a las interrupciones del transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz. El país llegó a utilizarla para desviar unos 4 millones de barriles diarios hacia el Mar Rojo, volumen equivalente a aproximadamente el 4% del suministro mundial.
Riad también ofreció mayores volúmenes de petróleo a refinerías asiáticas desde puntos de producción ubicados fuera del estrecho de Ormuz.
Irak también incrementa sus exportaciones
Irak se sumó a las señales de mayor oferta. Su ministro de Petróleo informó que las exportaciones del país ya superan los 3 millones de barriles diarios y anticipó que los envíos hacia Turquía podrían elevarse por encima de los 600.000 barriles diarios.
Desde Irán, además, surgió otra señal que podría aliviar las restricciones sobre el suministro mundial. Un alto funcionario iraní declaró a Reuters que el estrecho de Ormuz podría volver a abrirse en un plazo de siete días si Estados Unidos reduce la presión militar y levanta el bloqueo sobre los puertos iraníes.
La eventual normalización del tránsito por esa vía sería relevante para el mercado internacional, debido al volumen de petróleo que habitualmente circula por el estrecho.
Inventarios de EE.UU presionan al mercado
Los datos sobre las reservas estadounidenses también aportaron presión bajista. Información preliminar de la industria mostró un incremento de 1,8 millones de barriles en los inventarios de crudo durante la semana terminada el 18 de septiembre.
El dato sorprendió al mercado, ya que los analistas consultados por Reuters esperaban, en promedio, una reducción de las existencias.
Con estos elementos sobre la mesa, el petróleo continúa operando en un escenario marcado por la tensión entre dos fuerzas: las señales diplomáticas que podrían reducir los riesgos de interrupciones en el suministro y los acontecimientos geopolíticos que todavía mantienen abierta la posibilidad de nuevos sobresaltos en los precios.
Fuente: Reuters
























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