El senador Gustavo Leite analizó la derrota del Partido Colorado en las elecciones de Asunción y admitió que la gestión municipal pudo haber sido uno de los factores que alejaron votos de la ANR. Sin embargo, también advirtió que el Gobierno enfrenta hoy un problema de reconocimiento ciudadano que no puede ser ignorado. Apuntó que Asunción históricamente ha actuado como un «centro de cobranza a las malas gestiones».
«Todos queremos ganar en la Capital. Asunción siempre es emblemática», sostuvo Leite, al recordar que la derrota colorada en la capital no es un fenómeno nuevo. Mencionó a distintos intendentes y señaló que la ciudad históricamente castigó en las urnas las malas gestiones municipales.
Para Leite, la administración municipal tuvo un peso importante en el resultado. «A lo mejor la gestión del Partido Colorado tuvo mucho que ver con que no tengamos los votos», reconoció.
Pero el dirigente fue más allá y puso el foco también en la situación política nacional. «Nadie se escapa de que el Gobierno tiene hoy problemas de reconocimiento ciudadano», afirmó el legislador.
Como ejemplo de la magnitud del fenómeno, Leite destacó la diferencia entre los votos obtenidos por la lista de concejales colorados y los conseguidos por Camilo Pérez, al señalar que hubo una diferencia de más de 20.000 votos entre ambos registros, mientras que el candidato perdió por unos 5.000.
«Quiere decir que se cruzaron por lo menos 17.000 votos. La pregunta ahora es: por qué», planteó Leite.
El dirigente consideró que la explicación deberá surgir de un análisis político más profundo, pero sostuvo que el Partido Colorado tiene por delante una tarea concreta: recomponer su unidad interna y ampliar su capacidad electoral.
De cara a las elecciones de 2028, Leite planteó una estrategia basada en la unidad después de una interna fuerte.
«Tenemos que escucharnos entre todos, abrazarnos y pactar», afirmó. En ese sentido, propuso respetar los resultados de las internas y construir posteriormente un gobierno partidario que contemple el peso electoral de cada sector.
La idea, explicó, es evitar que quien pierda la interna quede marginado y, al mismo tiempo, impedir que quien resulte ganador actúe como si tuviera un cheque en blanco.
«Entonces, tenemos que trabajar en candidatos que trasciendan nuestras fronteras partidarias y aglutinen el voto colorado», apuntó Leite.
«Vamos a respetar los resultados de esa interna y vamos a gobernar juntos en la proporción de esa interna, para que el que perdió no se sienta excluido y para que el que ganó no se la crea», sentenció el senador Leite.
























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