Las autoridades de Nepal decidieron poner fin a las tareas de búsqueda y rescate de las víctimas de las inundaciones del 26 de agosto, pese a que 5.285 personas continúan desaparecidas, entre ellas cientos de extranjeros. La decisión generó protestas y fuertes reclamos de familiares que todavía esperan encontrar a sus seres queridos.
La orden fue emitida el lunes por la oficina del primer ministro, Balendra Shah. A partir de ahora, el Gobierno concentrará sus recursos en la recuperación de las zonas devastadas, con especial atención a la reparación de rutas y puentes. La prioridad está puesta en las regiones más aisladas, donde los daños en la infraestructura complicaron el acceso de los equipos de asistencia.
Hasta el momento, los equipos de emergencia recuperaron los cuerpos de al menos 1.455 personas. Según las estimaciones oficiales, la reconstrucción del país demandará unos USD 4.770 millones. Las inundaciones afectaron a cerca de 33.000 personas y provocaron daños o la destrucción de unas 7.500 viviendas.
El cierre de los operativos se produjo pocos días después de dos rescates que habían reavivado las esperanzas de encontrar sobrevivientes. El 4 de septiembre, dos trabajadores nepalíes fueron hallados con vida dentro de un túnel subterráneo del proyecto hidroeléctrico de Trishuli. Dos días después, los rescatistas encontraron en el mismo lugar a un ciudadano chino.
Para las familias, esos episodios demostraron que todavía existe la posibilidad de hallar personas con vida. Usha Khatri, cuyo esposo permanece desaparecido, recorre las ciudades atravesadas por el río en busca de información mientras las autoridades recuperan e identifican cuerpos.
«Estoy furiosa con el gobierno por haber abandonado las labores de búsqueda y rescate cuando miles de personas siguen desaparecidas. Simplemente no entiendo cómo pueden hacer esto cuando aún conservamos la esperanza de encontrar a nuestro ser querido», afirmó.
Khatri también revisó fotografías de los cuerpos recuperados y enterrados de manera temporal mientras se aguarda su identificación. Su reclamo es concreto: «O entregan el cuerpo o presentan pruebas fehacientes de que mi marido ha fallecido, y solo entonces podrán declararlo muerto».
El pedido se repite entre otras familias. Mahesh Shrestha, cuyo hermano trabajaba como ingeniero en una central hidroeléctrica afectada por las inundaciones, cuestionó también la decisión de las autoridades.
«Nos han abandonado y no debieron haber detenido la búsqueda. Nuestra familia exige que continúen buscándolo», sostuvo.
Fuente: EFE























Discussion about this post