El Ministerio Público, bajo la conducción de la agente fiscal Ingrid Cubilla de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico y Crimen Organizado, imputó a los 4 detenidos por el ingreso a Paraguay de 263 kilos de marihuana premium procedentes de los Estados Unidos, a bordo de una aeronave Challenger 604, con matrícula N116HL.
La Fiscalía identificó detalladamente la conducta y responsabilidad preliminar de cada uno de los investigados.
Víctor Emanuel Fernández Arce, quien es supervisor de operaciones de la empresa Munser FBO. Habría coordinado las gestiones logísticas previas al arribo de vuelo y participado directamente en la extracción de los bolsones del compartimiento de la aeronave para su traslado a una miniván.
José María Fernández Vera, que habría trabajado de forma directa y coordinada junto a Víctor Fernández en la descarga física de los paquetes pesados hacia el vehículo gris estacionado en la plataforma.
Hermann Cecilio Melgarejo Morales, un despachante de vuelo. Se le atribuye coordinar la recepción del avión e intervenir telefónicamente para frenar los controles de inspección militar, ofreciendo dádivas y recurriendo a expresiones intimidatorias.
Gustavo Adolfo Sandoval Lamas, abogado y subgerente de Seguridad de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (DINAC) al momento de los hechos. Habría aprovechado su cargo institucional para interceder ante sus superiores militares solicitando liberar la carga retenida a cambio de una recompensa económica.
De acuerdo con el acta de imputación, el despachante de vuelo Herman Cecilio Melgarejo Morales desempeñó un rol clave durante la recepción de la aeronave el pasado 29 de mayo de 2026 en el Hangar Latitude, coordinando la logística en plataforma con otros presuntos implicados, como Víctor Emanuel Fernández Arce y José María Fernández Vera.
La investigación señala que, al día siguiente (30 de mayo), cuando personal militar inició la inspección de los bolsones sospechosos descargados del avión a las 10:23 horas, Melgarejo activó una serie de llamadas para frenar el procedimiento.
Utilizando el teléfono celular de Fernández, el despachante se comunicó con el sargento primero Rodrigo Germán Ríos Benítez. Durante la llamada, Melgarejo le ofreció un «regalo» a cambio de omitir la revisión. Ante la negativa o vacilación, el imputado recurrió a la intimidación directa advirtiéndole que «todos se complicarían» si no accedía y cuestionándole veladamente si «tenía familia».
A las 10:41 horas, Sandoval formalizó la gestión llamando al mayor Sostoa para transmitirle la propuesta de Melgarejo: liberar el cargamento de droga retenido a cambio de un «premio o recompensa» económico.
La Fiscalía concluyó de forma preliminar que los involucrados articularon una red de presiones, sobornos e intimidaciones dirigidas a burlar los controles de seguridad e impedir la incautación del estupefaciente, maniobra que finalmente quedó al descubierto tras la intervención de las autoridades.























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