Miguel Prieto, líder de Yo Creo y precandidato a presidente de la República, habló sobre un inminente cambio en chapa presidencial del Movimiento Honor Colorado, que dejaría de lado a Pedro Alliana y pondría la dupla Juan Carlos Baruja-Gustavo Leite.
Prieto aseguró que su intuición sobre el futuro de la candidatura presidencial del oficialismo colorado era acertada y consideró que el nuevo escenario obliga a la oposición a reorganizarse de cara a las próximas elecciones.
«No me equivoqué. Y bueno, tendremos otro adversario. Quien venga, nosotros vamos a seguir trabajando», expresó. Aclaró que la situación no le genera alegría ni enojo, ya que actualmente su prioridad es afrontar el juicio oral que tiene pendiente.
Sin embargo, reconoció que la decisión modifica el tablero político y planteó la necesidad de construir una alianza amplia entre los sectores opositores.
«Creo que nosotros, como opositores, debemos estar centrados en sanar las heridas, si es que las hay, y construir juntos. Hablo del Partido Liberal y de todos los demás sectores políticos: una gran unidad para poder hacerle frente a esta gran maquinaria electoral que es el Partido Colorado», afirmó Prieto.
Prieto explicó que sus declaraciones anteriores se basaban en informaciones que circulaban en el ámbito político, aunque reconoció que no contaba con certezas. También señaló que nunca vio al vicepresidente de la República con el mismo nivel de convicción que, a su criterio, demuestra Arnoldo Wiens en sus recorridas por el país.
«Arnoldo camina, recorre el país, se mueve de una manera distinta. Él está convencido de que tiene que ser el presidente de la República, así como yo», manifestó Prieto.
Consultado sobre las encuestas y el nivel de apoyo que tendría Pedro Alliana, Prieto afirmó que, a su entender, actualmente no existe una figura que sobresalga claramente dentro del Partido Colorado.
«Ni Pedro Alliana ni nadie. Hoy no hay un actor preponderante dentro del Partido Colorado», sostuvo.
No obstante, advirtió que la oposición no debe subestimar la capacidad electoral del oficialismo, independientemente de quién termine siendo su candidato.
«No estoy subestimando al Partido Colorado, porque sea quien fuere su candidato, ya se baja a la cancha con 1.200.000 votos», afirmó.
Para Prieto, la estructura partidaria y el caudal electoral del coloradismo obligan a sus adversarios a diseñar una estrategia que vaya más allá de las diferencias entre sus dirigentes.
«Tenemos que enfrentar esa estructura con inteligencia, con astucia y, por sobre todo, conectando con la gente», remarcó.

























Discussion about this post