Foto: Francisca Pereira
En el marco de la presentación de su informe anual ante el Congreso Nacional, el Contralor General de la República, Camilo Benítez, denunció graves falencias en el control administrativo de los entes del Estado.
Citó concretamente un manejo irregular que salpica al Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, e hizo referencia a la compra de un medicamento por valor de 5.000 millones de guaraníes.
El titular de la Contraloría reveló que, según se pudo constatar en la auditoría realizada, el fármaco en cuestión tuvo que ser desechado por vencimiento, ya que el paciente que debía recibirlo, ya había fallecido.
Para Benítez, lo acontecido demuestra una falencia en la planificación de compra de medicamentos ya que muchas veces estos se adquieren cuando están a punto de caducar.
Resaltó asimismo que tal acción podría configurarse como un hecho punible por considerarse que pudo haberse dado una mejor disposición del insumo. «Yo creo que al momento de que se compra un medicamento y ese medicamento vence y ya no sirve es un perjuicio al Estado paraguayo, directamente», sentenció.
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