Iván Dumot, presidente del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), habló con Radio 1000 e Infonegocios sobre el tipo de cambio que atraviesa un momento de difícil lectura para el sector empresarial. A diferencia de años anteriores, cuando la dinámica del tipo de cambio seguía patrones asociados al calendario agrícola y comercial, hoy predomina la incertidumbre.
Importadores y exportadores coinciden en un punto: la previsibilidad se volvió el recurso más escaso. Iván Dumot advirtió que no existe una tendencia definida para lo que resta del año. “Hay pronósticos dispares. Nadie tiene claridad sobre cómo se va a comportar el dólar”, afirmó. La combinación de factores externos e internos, sumada a un contexto internacional volátil, desdibujó la lógica estacional que tradicionalmente ordenaba el mercado cambiario.
El ingreso de divisas del agro durante el primer semestre presionaba el tipo de cambio a la baja, mientras que el aumento de importaciones hacia la segunda mitad del año lo empujaba nuevamente hacia arriba. Sin embargo, ese patrón hoy parece menos predecible.
Al cierre del lunes 9 de febrero, el tipo de cambio guaraní/dólar, de acuerdo con el Banco Central del Paraguay, cerró en G. 6.596, incluso antes de que se materialice con fuerza la entrada de dólares por la campaña agrícola. Con una cosecha de soja que se anticipa récord y precios internacionales que muestran cierta recuperación, el flujo de divisas podría intensificarse entre fines de marzo y abril. Para Dumot, eso implicaría una presión bajista todavía mayor.
Aunque un dólar más barato beneficia directamente al importador, Dumot advirtió que el país necesita un punto de equilibrio. “No es sano que sea excesivamente favorable para un sector y perjudicial para el otro. La economía requiere estabilidad y previsibilidad para todos”, sostuvo. En ese sentido, planteó que las autoridades evalúen medidas contracíclicas que amortigüen movimientos bruscos.























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