La Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU) emitió un pronunciamiento expresando su preocupación por el alto precio del tomate, un producto de consumo masivo que actualmente impacta de manera directa en la economía de las familias paraguayas.
Según el comunicado, el valor del tomate está estrechamente ligado a la disponibilidad del producto en el mercado, como ocurre con todos los artículos de uso cotidiano. En ese sentido, CAPASU aclaró que los supermercados no fijan precios ni producen alimentos, sino que actúan como tomadores de precios, trasladando a las góndolas los valores establecidos por sus proveedores.
La entidad recordó que Paraguay se rige por los principios del libre mercado, donde la oferta y la demanda deben funcionar como mecanismos naturales para el equilibrio de precios. No obstante, advirtió que las restricciones a la importación generan distorsiones que terminan perjudicando al consumidor final, sin lograr un ordenamiento efectivo del mercado.
Ante esta situación, CAPASU instó a las autoridades competentes a adoptar medidas urgentes y concretas que permitan aumentar la oferta del producto, en especial mediante la liberación inmediata de la importación de tomate como una solución de corto plazo para incrementar el volumen disponible y corregir los precios.
Asimismo, la Cámara alertó que la falta de canales formales, previsibles y transparentes de importación fomenta el ingreso informal de productos, lo que profundiza las distorsiones de precios, perjudica a quienes cumplen con las normas y afecta la recaudación del Estado.
CAPASU también consideró fundamental establecer un canal permanente de comunicación y monitoreo con las áreas de comercialización del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a fin de anticipar desbalances en la oferta y actuar con rapidez cuando la situación lo requiera.
Finalmente, el gremio sostuvo que, en paralelo a las medidas de emergencia, es necesario avanzar en soluciones estructurales de largo plazo que tengan en cuenta la estacionalidad de la producción nacional y reduzcan las fuertes variaciones de precios que impactan en la economía familiar.
“Los supermercados debemos actuar con responsabilidad y compromiso con la ciudadanía, cuidando el poder adquisitivo de los hogares paraguayos y evitando que los consumidores paguen el costo de decisiones tardías o de restricciones innecesarias”, concluye el escrito.
























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