Una grave crisis afecta al distrito de Villa Oliva y zonas aledañas, donde unas 600 familias carecen de agua potable para el consumo. En medio de extensos humedales y de la producción arrocera a gran escala, los pobladores dependen de la solidaridad y de camiones cisterna para cubrir una necesidad básica.
La situación se agravó en los últimos días. Según denuncias de residentes y del Diputado Diosnel Aguilera, la escasez se volvió insostenible por el impacto ambiental de la actividad arrocera en los esteros.
El legislador sostuvo que la falta de agua es un efecto inmediato de la intervención sobre los humedales, y advirtió sobre daños a animales y al ecosistema. Ante la falta de respuesta del Gobierno, la asistencia llegó mediante gestiones locales y aportes privados. Un camión hidrante del Cuerpo de Bomberos de Pilar trasladó 15.000 litros de agua, apoyado por tres camiones adicionales con bidones para la distribución domiciliaria.
Aguilera cuestionó además que anteriores envíos de la Secretaría de Emergencia Nacional habrían sido distribuidos de forma politizada. En esta ocasión, afirmó, la ayuda se concretó con recursos propios, costeando el traslado del carro hidrante hasta la zona afectada.
El caso será planteado ante la Cámara de Diputados con denuncias por la falta de inversión en infraestructura hídrica en Ñeembucú. «No podemos seguir sometiendo a los paraguayos a los caprichos de unos pocos que cada vez se vuelven más ricos con nuestra inmensa riqueza», sostuvo Aguilera, enfatizando la ironía de vivir en una zona de humedales (donde el 80% del departamento está bajo agua) y que la población no tenga agua para beber, señaló.
Fuente: Antena Libre




















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