En una entrevista concedida a Radio 1000, la precandidata a intendenta de Asunción, Johanna Ortega, afirmó su compromiso con la democracia y el consenso como base para lograr la unidad de la oposición en la capital.
“Estoy convencida de que la democracia se ejerce voto a voto. Entendí que Asunción necesita nuestro mayor esfuerzo, y para lograr la unidad había que ceder y alcanzar un consenso”, explicó Ortega, refiriéndose a la metodología acordada para definir a la candidata mediante una encuesta que se realizará los días 21 y 22 de febrero.
La precandidata detalló que el proceso estará supervisado por equipos técnicos y veedores de ambos lados para garantizar transparencia. “Van a haber veedores de ambos equipos, que acompañarán a los encuestadores, para que haya un control cruzado durante la realización de la encuesta”, indicó. Además, aclaró que los encuestadores serán profesionales contratados y no adherentes políticos, y que la selección de viviendas a encuestar se realizará mediante un sorteo para evitar filtraciones.
Sobre la encuesta, dijo que serán mil ocho muestras en total, con más de cuarenta encuestadores, y que la entrevista será anónima, sin solicitar documentos de identidad.
Decidida a romper con el modelo de gestión
Ortega también adelantó las primeras medidas que implementará como intendenta, enfocadas en “romper el modelo de gestión instalado”. Una de las acciones más destacadas será la reducción de la plantilla municipal, con la desvinculación de aproximadamente tres mil planilleros que, según afirmó, no cumplen funciones reales. “El interventor dijo que la municipalidad puede funcionar con la mitad de funcionarios que hoy tiene”, sostuvo.
Se comprometió a evaluar al resto del personal y a optimizar la estructura para cerrar el año con un máximo de siete mil empleados, además de promover un comité evaluador para supervisar el talento humano durante la transición.
La precandidata cuestionó el elevado número de colaboradores asignados a cada concejal, así como los privilegios como los cupos de combustible, que calificó de “inmorales” en un contexto de crisis y escasez de recursos para la ciudad.
Sobre la modernización, Ortega enfatizó la necesidad de incorporar tecnología para mejorar la gestión municipal y combatir problemas como la corrupción en el tránsito. “Voy a adquirir cámaras para los agentes municipales de tránsito, porque el daño que generan las coimas es mayor que la inversión que hay que hacer”, afirmó. Señaló que aquellos funcionarios que desactiven las cámaras o cometan actos de corrupción serán sumariados y desvinculados.
Finalmente, Ortega reafirmó su visión de modernizar no solo la administración municipal, sino también la ciudad en general, con medidas concretas para garantizar transparencia, eficiencia y mejor servicio a la ciudadanía.






















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