Juan José Bernis, abogado, habló con Radio 1000 sobre un caso en el que un ómnibus de la Empresa San Miguel, Línea 79, habría generado daños materiales a otro vehículo el 8 de febrero pasado en San Bernardino, con los responsables de la unidad de transporte público aparentemente intentando no responder a los requerimientos por el accidente. El letrado habló de una serie de irregularidades respecto a la circulación de la mencionada línea.
Explicó que esta solo debía funcionar en Capiatá, pero el día del percance estaba en San Bernardino trabajando, al mismo tiempo que la unidad se encontraba en muy mal estado circulando. Afectados debieron seguir al chofer con ayuda de testigos ya que no detuvo la marcha en ese momento. El bus, que realizaba una excursión, además no contaba con permiso de la Dinatran para excederse de su itinerario y tampoco tenía seguro.
La empresa San Miguel Línea 79, cuya propietaria es Camila Santos, operaría bajo ordenanza municipal de la ciudad de Capiatá y también cubre un itinerario en la ciudad de Ypané. La ordenanza autoriza a 12 ómnibus de la mencionada empresa a operar, pero la unidad que provocó el siniestro no formaría parte de dicha flota, según se constata en la resolución.
En reiteradas ocasiones los afectados buscaron la manera de que tanto la dueña Camila Santos, como la que terceriza el servicio, y el chófer puedan hacerse cargo de los gastos, ya que el vehículo afectado quedó inutilizado. Sin embargo, a casi un mes del suceso, no hay esperanzas de acuerdo. En la causa se habla de presunta omisión de auxilio, falta de permiso para circular fuera de su jurisdicción, falta de seguro, y no estar habilitado por el municipio correspondiente según la resolución correspondiente.
En solo una oportunidad la propietaria habría atendido la llamada luego de la insistencia, diciendo aparentemente que la fiscal que tiene el caso es amiga suya. Habría mencionado qué el director de tránsito de la ciudad también es amigo de su familia, y en todo momento se excusaría en que hay otras personas que tercerizan el servicio por tanto, no le corresponde hacerse cargo de la situación.
La propuesta que se ofreció es hacer una nueva denuncia y responsabilizar del percance a un ómnibus que si cuenta con seguro, y al negarse los afectados simplemente se cortó la comunicación.
Por su parte, Eduardo Daniel Agüero, abogado de Camila Santos, propietaria de la empresa San Miguel, señaló a Radio 1000 que la unidad que fue protagonista del percance no formaría parte realmente de la flota de su entidad, sino que sería de otra empresa llamada Cerro León. No obstante, el dueño de esta en su momento pintó todo el bus con los colores y el logo de San Miguel, ya que al parecer iba a pertenecer a esta, no concretándose esto.
Desmiente que su cliente, la señora Camila Santos, haya ofrecido un arreglo extrajudicial, agregando que hasta habría sugerido llevar el auto perjudicado a un chapista propio. Afirmó que las pretensiones de los afectados son bastante altas, y es por eso que no se llegó a un acuerdo hasta ahora.






















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