El cuerpo sin vida del niño Alexander, de 11 años de edad, quien se encontraba con paradero desconocido desde el pasado domingo 4 de enero, fue hallado en la mañana de este jueves por pescadores, en el arroyo Ñeembucú, en la ciudad de Pilar.
El menor, quien padecía de Trastorno del Espectro Autista (TEA) había sido por última vez a orillas de dicho cauce. Desde su desaparición, se había iniciado una intensa búsqueda y se mantenía la esperanza de que se lo encontraría con vida.
El pequeño fue reconocido por su padre y aparentemente falleció por ahogamiento.
Autoridades de la Policía Nacional y del Ministerio Público encabezan los procedimientos de rigor en la escena.
«Los pescadores que estaban realizando pesca deportiva hallaron el cuerpo, se confirmó lo peor lastimosamente. El padre confirmó, lo hicimos ingresar al lugar para el reconocimiento», expresó el Comisario Principal M.C.P Hernán Zárate, jefe de Investigación de Hechos Punibles de la Policía Nacional en el Departamento de Ñeembucú.
En tanto la comisario general Martina Trinidad, directora de Policía del Departamento de Ñeembucú, en contacto con Radio 1000, confirmó que, por disposición de la fiscal interviniente, Erika Encina, el cuerpo será trasladado a Asunción para los análisis de rigor correspondientes.
La alta jefa policial indicó que el hallazgo se produjo a unos 1.500 a 1.800 del lugar donde el chico había sido visto por última vez.
Por su parte, la fiscal Carolina Erika Encina, en contacto con Radio 1000, confirmó que el cuerpo del pequeño se encontraba ya en avanzado estado de putrefacción, pese a lo cual fue reconocido por el padre.






















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