Bombardeos rusos contra instalaciones energéticas de Ucrania dejaron seis muertos y decenas de heridos, informaron este martes las autoridades ucranianas.
En la ciudad sureña de Odesa la embestida con drones dejó tres víctimas fatales e hirió a unas 30 personas, incluidos dos niños y una mujer embarazada, según informaron el martes las autoridades, mientras el presidente ucraniano Volodimir Zelensky pidió que los esfuerzos de Estados Unidos para poner fin a la invasión de casi cuatro años de Rusia en su país avancen más rápido.
El ataque en Odesa implicó más de 50 drones, algunos de ellos modelos recientemente mejorados por Rusia para aumentar su alcance y poder de ataque, según las autoridades ucranianas. Los drones apuntaron a la red eléctrica, que Rusia ha bombardeado repetidamente durante el invierno más frío en años, y también impactaron en cinco bloques de apartamentos, dijeron los funcionarios.
En el este, una bomba alcanzó la ciudad de Sloviansk por la mañana y mató a una pareja de unos 40 años e hirió a su hijo de 20, según la Fiscalía de la región de Donetsk. También hubo bombardeos en la región de Zaporizhzhia, en el sur, donde murió un hombre que estaba en su casa; y en la de Kherson, también en el sur, donde falleció otra persona.
«La operación de rescate continuará hasta que se aclare qué ha sido de todas las personas que puedan estar bajo los escombros”, afirmó Zelensky en la aplicación de mensajería Telegram, añadiendo que un lugar de culto protestante informal también resultó dañado.
«Cada uno de estos ataques rusos socava la diplomacia, que aún está en marcha, y afecta, en particular, a los esfuerzos de los socios que están ayudando a poner fin a esta guerra», expresó.
Fuente: EFE























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