La tensión en el Estrecho de Ormuz alcanzó un nuevo punto crítico este miércoles tras confirmarse que fuerzas militares de Irán atacaron dos buques de carga que circulaban por esa zona estratégica. Según informó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), las naves fueron alcanzadas por proyectiles tras intentar cruzar el estrecho de forma «ilegal».
Las embarcaciones afectadas son el granelero “Mayuree Naree”, de bandera tailandesa, y el buque “Express Rome”, con bandera de Liberia. Según los datos de rastreo marítimo, ambos barcos se encontraban en el área del estrecho durante la mañana, donde fueron interceptados por las fuerzas iraníes tras ignorar los avisos de la Armada. Estos hechos forman parte de una serie de al menos 13 ataques registrados en la región desde finales de febrero.
Desde Teherán, los mandos militares fueron contundentes al asegurar que no permitirán el paso de petróleo que beneficie a Estados Unidos, Israel o sus aliados. En un comunicado oficial, el gobierno iraní declaró que cualquier cargamento perteneciente a estos países será considerado un “objetivo legítimo”. Además, advirtieron que mantendrán una política de “ataque tras ataque” contra quienes consideren socios hostiles en la región.
La noticia de los ataques provocó una reacción inmediata en los mercados financieros, disparando el precio del petróleo. El crudo Brent, que es la referencia mundial, subió un 4% y se ubicó por encima de los 91 dólares por barril. Ante el temor de que el suministro se vea cortado por mucho tiempo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) propuso liberar una cifra récord de 400 millones de barriles de sus reservas para intentar frenar la suba de precios y calmar la crisis de oferta.
Fuente: Jornada Online























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