El fútbol rumano y europeo vive horas de profunda tristeza. Mircea Lucescu, la leyenda de los directores técnicos, falleció el martes luego de haber sufrido un infarto agudo de miocardio.
A los 80 años, el veterano entrenador perdió la vida tan solo 12 días después de haber caído en el repechaje mundialista frente a Turquía.
Mircea Lucescu quedó internado apenas 24 horas después de que la Federación Rumana de Fútbol (FRF) anunciara oficialmente la dimisión como seleccionador nacional, cargo que había asumido en agosto de 2024 con el objetivo de devolver al país a la élite mundial.
La salud del técnico comenzó a deteriorarse tras el duro revés deportivo sufrido el pasado 26 de marzo, cuando Rumanía cayó ante Turquía en la repesca, quedando fuera del próximo Mundial. Según la prensa local, la eliminación significó un «gran disgusto» para Lucescu, quien se sintió indispuesto el domingo siguiente durante un entrenamiento, lo que derivó en su ingreso hospitalario inmediato.
El legado de Lucescu en Rumanía es imborrable. En la década de 1980, fue el artífice de la primera clasificación del país a una Eurocopa, en la edición de 1984, marcando el inicio de una era dorada para el fútbol de su nación.























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