El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) presentó el protocolo de protección de edificios de valor patrimonial en la ciudad de San Ignacio Guazú, donde se construye el primer sistema de recolección y tratamiento de aguas residuales, que beneficiará a unos 18.000 usuarios en su etapa final.
La socialización del documento técnico se realizó el 17 de abril en el Centro San Luis, con la participación de representantes del clero, autoridades municipales y departamentales, y miembros de la Asociación Colectivo de Cultura de San Ignacio.
La presencia de referentes religiosos y culturales fue clave para validar este proceso, que busca equilibrar el desarrollo de infraestructura sanitaria con la preservación del legado histórico de la ciudad.
El protocolo será aplicado bajo supervisión de un arqueólogo y en coordinación con la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), en cumplimiento de la Ley N.º 5621/16 de Protección del Patrimonio Cultural. Entre sus disposiciones, establece que, ante el hallazgo de piezas históricas durante las excavaciones, las intervenciones deberán detenerse para permitir su rescate, evaluación y resguardo.
Estas medidas serán especialmente relevantes en zonas cercanas al Museo Diocesano de Arte Jesuítico, el templo parroquial San Ignacio de Loyola y la plaza San Roque González de Santacruz, donde el subsuelo podría albergar vestigios del período jesuítico.





















Discussion about this post