El avance de la investigación por una presunta mala praxis médica enfrenta un obstáculo clave en el caso Braulio Vázquez, quien perdió la vida en el Instituto de Previsión Social (IPS): el estado del cuerpo analizado. El médico forense Pablo Lemir explicó que la avanzada putrefacción limita de forma considerable la obtención de datos concluyentes durante la autopsia.
Según detalló, uno de los principales objetivos era examinar el corazón, órgano central para el estudio. Sin embargo, las condiciones del cadáver impidieron un análisis adecuado.
«Se intentó extraer, pero el tejido se deshace al corte», indicó, al tiempo de señalar que la información que pueda obtenerse del procedimiento realizado será mínima.
El especialista también aclaró el alcance de este tipo de pericias dentro del proceso investigativo. Subrayó que la autopsia no define por sí sola la existencia de un error médico, sino que constituye apenas un elemento orientador. La determinación final corresponde a una Junta Médica, que deberá evaluar si las acciones realizadas durante el procedimiento guardan relación directa con el daño investigado.
El informe forense, agregó Lemir, estaría disponible en un plazo aproximado de 20 días. Será entonces cuando la Junta cuente con todos los elementos necesarios para emitir un dictamen sobre la posible existencia de negligencia.






















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