El fiscal de Delitos Económicos, Luis Piñánez, solicitó la pena máxima de 5 años de prisión para Jaime Franco por el hecho punible de lavado de activos, conforme a lo establecido en el artículo 196 del Código Penal. Durante el juicio oral, la fiscalía argumentó que se demostró con certeza que el acusado ocultaba y poseía importantes sumas de dinero provenientes del tráfico. Según explicó el fiscal, «hemos demostrado justamente que el acusado estuvo en posesión y ocultó sumas de dinero procedentes del tráfico de estupefacientes», actividad que realizaba incluso mientras ya cumplía una condena previa por narcotráfico.
La investigación se sustentó en el hallazgo de Gs. 188.412.000 y USD 10.050 dentro de su celda en el año 2020, además de la incautación de dos teléfonos celulares. Mediante la extracción de datos de estos dispositivos, el Ministerio Público pudo determinar que Franco participaba activamente en el esquema criminal, utilizando boletas de depósito y contratos privados de compraventa de vehículos de alta gama para intentar formalizar y legalizar el origen del dinero ilícito. El fiscal detalló que se encontraron documentos que son «actividades tendientes a buscar formalizar o legalizar el origen de ese dinero», cumpliendo así con los pasos del lavado de dinero.
Además de la privación de libertad, el fiscal solicitó el comiso de todo el dinero y los aparatos celulares incautados durante la etapa investigativa. Un punto clave fue el pedido de un comiso autónomo de valor sustitutivo por la suma de USD 20.000, monto correspondiente a una camioneta que, si bien estaba a nombre de un tercero, pertenecía al esquema criminal liderado por el acusado. El representante del Ministerio Público señaló que «esta tercera persona en el juicio también nosotros demostramos de que formaba parte del esquema criminal», justificando así el pedido sobre el valor del vehículo.
Respecto a las dudas sobre el manejo de las evidencias, Piñánez aclaró que no existió ninguna desaparición de dinero, sino que se realizaron procesos administrativos necesarios para el depósito en la SENABICO. Explicó que, debido a que se incautaron diversas divisas como euros y moneda sudafricana, algunos billetes debieron ser convertidos a dólares o guaraníes para cumplir con los protocolos bancarios de recepción. El fiscal enfatizó que «de ninguna manera» desapareció dinero, precisando que los valores fueron ajustados para su remisión final, lo cual quedó debidamente documentado en el expediente judicial.





















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