La Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior presentó un informe ejecutivo sobre la situación actual de las carreras de grado en Farmacia y Química y Farmacia en el país. El documento cruzó datos del Consejo Nacional de Educación Superior, el Ministerio de Educación y Ciencias y los propios registros de la agencia para evaluar la calidad formativa de este sector estratégico para la salud pública. El análisis arrojó un panorama preocupante sobre la calidad, evidenciando una marcada brecha entre los programas que están habilitados para funcionar legalmente y aquellos que efectivamente han certificado su excelencia académica.
Actualmente existen 53 carreras habilitadas en el territorio nacional bajo diversas denominaciones. Sin embargo, de ese total, solo 4 cuentan con una acreditación vigente, lo que representa una bajísima tasa de cobertura de apenas el 7,5 %. Estas cuatro ofertas que poseen calidad certificada se concentran en tres instituciones: la Universidad Nacional de Asunción (sede San Lorenzo), la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción (sedes Guairá y Alto Paraná), y la Universidad de la Paz (sede Ciudad del Este). Las restantes 49 carreras operan sin el sello de calidad de la ANEAES.
Predominio privado y el impacto real en los egresados
El informe expone que el 94,3 % de la oferta formativa se encuentra en manos del sector privado, el cual administra 50 de las 53 carreras habilitadas, mientras que el sector público solo abarca 3 opciones (5,7 %). Pese a su menor volumen, las universidades públicas muestran un mejor desempeño proporcional en materia de calidad, ya que tienen acreditadas el 33,3 % de sus carreras (1 de 3) frente a un escaso 6 % en la gestión privada (3 de 50).
Al analizar el impacto de esta brecha en el sistema sanitario, los datos del Registro de Títulos del MEC revelan que entre el año 2023 y mayo de 2026 se registraron un total de 1.364 títulos de grado en el área. De esta cifra, el 76,3 % (1.041 títulos) corresponde a egresados de programas no acreditados, mientras que solo el 23,7 % (323 títulos) proviene de carreras con calidad certificada.
Distribución geográfica y tendencia hacia la mejora
En lo que respecta a la distribución en el territorio, el eje metropolitano de Asunción y el Departamento Central concentran la mayor cantidad de opciones de estudio, acumulando 20 de las 53 carreras habilitadas (37,7 %). Sin embargo, la denominada «geografía de la calidad» muestra una realidad distinta: la mitad de las carreras acreditadas (2 de las 4 existentes) se localizan en el departamento de Alto Paraná, lo que evidencia que los procesos de evaluación han contribuido a descentralizar la excelencia académica hacia el interior del país.
A pesar del panorama rezagado, la ANEAES resaltó una tendencia positiva de cara al futuro a través de las convocatorias evaluativas de los años 2025 y 2026. Tres de las entidades no acreditadas con mayor volumen de egresados ya se han incorporado a los procesos de evaluación. Como estas tres instituciones concentran el 60,8 % de los títulos emitidos por programas sin certificación, las autoridades proyectan que la tasa de acreditación nacional se elevará de forma significativa entre finales de 2026 y 2027.
El documento concluye alertando que el fortalecimiento de la formación farmacéutica es crítico para el desarrollo del país, debido a los crecientes desafíos asociados al aumento de enfermedades crónicas, la automedicación, la farmacovigilancia y los riesgos económicos y sanitarios por errores de medicación.
La ANEAES instó a las universidades a someterse a las acreditaciones obligatorias y solicitó al CONES depurar los registros nacionales, eliminando del sistema aquellas carreras que figuran como «habilitadas» pero que ya no reciben alumnos o no se encuentran operativas.






















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