El Ministerio Público y la querella adhesiva solicitaron formalmente una condena de 7 años de pena privativa de libertad para Héctor Iván Grau Arroyo, acusado por su presunta participación como autor en la brutal agresión que le causó una lesión grave a Benjamín Zapag.
El requerimiento fue presentado ante el Tribunal de Sentencia, presidido por la magistrada Laura Ocampo e integrado por Cándida Fleitas y Fabián Weisensee, durante la continuación del juicio oral y público que analiza el suceso acontecido el 6 de noviembre de 2022 en el local nocturno Morgan Warehouse de Asunción.
Durante la presentación de los alegatos finales, el fiscal Juan Francisco García de Zúñiga y el abogado querellante Ricardo Preda, representante de la familia Zapag, coincidieron en que todas las pruebas testificales, periciales y documentales producidas a lo largo del debate judicial demostraron con certeza la autoría de Grau.
La acusación fiscal sostiene que, al momento en que la víctima se disponía a salir del baño del recinto, fue interceptado por Marcello Fretes, quien le gritó en la cara, situación que precedió a los múltiples golpes de puño que Grau propinó a Zapag en el rostro, tomándolo completamente desprevenido.
Para sostener la gravedad de las lesiones, el Ministerio Público resaltó la declaración del doctor Rubén Ayala Semidei, cirujano maxilofacial que realizó la cirugía reconstructiva de urgencia a la víctima pocas horas después del hecho para reparar una fractura orbitomalar en el lado izquierdo. Esta intervención requirió la colocación de una malla de titanio, placas y tornillos del mismo material bajo anestesia general.
El fiscal cuestionó los resultados de una junta médica posterior que relativizó el daño, argumentando que dicha junta se realizó seis meses después del ataque y carecía de inmediatez, validando en su lugar el testimonio del médico tratante y de los padres del joven, quienes relataron que la víctima requirió meses de reposo absoluto en su habitación, sintió temor y sufrió secuelas que le impidieron llevar una vida normal, frustrando incluso un viaje programado a Dubái.
Por su parte, el abogado Ricardo Preda enfatizó que los golpes provocaron una deformación en el rostro de Zapag y una reducción por largo tiempo en el uso del sentido de la vista, una condición que hubiese sido permanente de no mediar la cirugía inmediata. La querella también introdujo como elemento clave el testimonio de Milciades Ocampos, conductor de una plataforma de transporte que recogió a Héctor Grau y a sus acompañantes tras abandonar la discoteca. Según el letrado, el testigo relató que durante el viaje el acusado celebró lo ocurrido manifestando textualmente: “le rompimos la cara”, en alusión directa al ataque.
El juicio oral y público tiene previsto continuar este miércoles a las 11:30 horas, oportunidad en la que la defensa técnica de Héctor Grau presentará sus correspondientes alegatos conclusivos.





















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