El Banco Central de Cuba confirmó este miércoles 3 de junio de 2026 que los servicios de las tarjetas de crédito y débito internacionales Visa y Mastercard dejarán de funcionar en toda la isla a partir del próximo sábado 6 de junio. La medida se adoptó luego de que el banco privado extranjero encargado de procesar dichas transacciones notificara formalmente la interrupción de sus relaciones comerciales con Fincimex S.A., la filial financiera del conglomerado estatal Gaesa, controlado por las Fuerzas Armadas cubanas.
De acuerdo con el comunicado del BCC, la entidad internacional —cuyo nombre no fue revelado— fundamentó su salida alegando que «se hace ilícito e imposible continuar con la ejecución de los acuerdos» debido al riesgo de enfrentar sanciones secundarias derivadas del Gobierno estadounidense.
La ruptura financiera responde de manera directa a la Orden Ejecutiva N.º 14404, firmada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 1 de mayo, la cual establece severas penalizaciones para las empresas nacionales o extranjeras que mantengan vínculos económicos con la isla en los sectores financiero, energético y de defensa.
El 7 de mayo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó de forma directa a Gaesa, corporación que se estima maneja el 40% del producto interior bruto cubano. La OFAC fijó este viernes 5 de junio como la fecha límite para que las compañías extranjeras reajusten o cancelen sus operaciones con el conglomerado militar, bajo amenaza de ser excluidas del sistema financiero global o sufrir el congelamiento de sus activos, lo que terminó por precipitar la desconexión bancaria de la isla.
Este corte de transacciones internacionales asesta un golpe crítico a la economía cubana, ya que la deja completamente imposibilitada de recibir divisas extranjeras mediante la comercialización de bienes y servicios con tarjetas de crédito de alcance global. Las consecuencias inmediatas impactan de lleno en el sector turístico, el cual ya arrastraba un éxodo empresarial sin precedentes ante el vencimiento del plazo de la OFAC.
Grandes cadenas hoteleras españolas como Iberostar y Meliá anunciaron el cese total o parcial de sus actividades en establecimientos vinculados al Estado, sumándose a la salida previa de la canadiense Blue Diamond, las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd, y la minera Sherritt International.
La asfixia comercial profundiza el aislamiento de la isla en medio de un contexto crítico. Entre enero y abril de 2026, el flujo de visitantes internacionales sufrió un desplome del 55,8% en comparación con el mismo periodo de 2025, registrando apenas 328.608 arribos.
Analistas económicos señalan que Cuba enfrenta su peor año financiero en siete décadas, agravado por el bloqueo petrolero impuesto por Washington desde enero, el cual recortó hasta un 90% de las importaciones energéticas y mantiene paralizados sectores estratégicos como el transporte y la generación eléctrica.





















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