El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó desde el Despacho Oval la firma de una orden ejecutiva que dispone el cambio de nombre del Lago Ontario por «Lago América» en todas las dependencias e instrumentos del gobierno federal. La disposición ordena al Departamento del Interior y a la Junta de Nombres Geográficos realizar las actualizaciones normativas en la base de datos oficial y en la cartografía estadounidense en un plazo máximo de 30 días.
Durante el acto protocolar, el mandatario estadounidense justificó la medida al vincularla con el estancamiento de las conversaciones económicas con el país vecino, criticando la postura de Ottawa respecto al intercambio bilateral. La decisión se produce tras la falta de acuerdo para frenar la imposición de gravámenes comerciales y la posterior respuesta del primer ministro canadiense, Mark Carney, mediante aranceles compensatorios sobre bienes estadounidenses.
Pese a la aplicación inmediata en el ámbito burocrático de Washington, juristas y especialistas en derecho marítimo aclararon que la orden ejecutiva posee alcance exclusivamente unilateral. Debido a que el cuerpo de agua forma una frontera natural compartida entre el estado de Nueva York y la provincia de Ontario, las autoridades y la legislación de Canadá mantendrán la denominación tradicional sin adoptar el cambio promovido por la Casa Blanca.
La medida evoca el antecedente registrado en 2025, cuando la administración estadounidense impulsó una modificación similar para renombrar el Golfo de México como «Golfo de América». Desde el Ejecutivo de Estados Unidos señalaron que las gestiones para adaptar la documentación oficial en el sistema federal ya se encuentran en marcha.























Discussion about this post