Agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), en coordinación con el Ministerio Público, incautaron 30 fusiles FAL calibre 7,62 mm durante un allanamiento realizado en una vivienda del barrio Virgen de Caacupé, de Pedro Juan Caballero, departamento de Amambay. Dos hermanos fueron detenidos durante el procedimiento.
El operativo estuvo encabezado por el fiscal antidrogas Celso René Morales y se realizó a partir de información obtenida por agentes especiales de la Regional 1 de la Senad, quienes, mediante tareas de inteligencia, detectaron que en el inmueble presuntamente se almacenaban drogas y armas de fuego.
Durante el allanamiento fueron detenidos Blas Antonio Figueredo López, de 34 años, y Freddy Alberto Figueredo López, de 43 años, ambos oriundos de Yby Yaú.
Según explicó el fiscal Morales en entrevista con Radio 1000, inicialmente fueron encontrados paquetes de supuesta marihuana en la vivienda. El volumen era reducido, por lo que los investigadores presumen que se trataría de muestras destinadas a posibles compradores.
Los paquetes tenían adherida la imagen del personaje Homero Simpson, que podría constituir un distintivo utilizado por la organización criminal responsable del cargamento.
Posteriormente, los intervinientes verificaron una camioneta Chevrolet S10 estacionada en el garaje de la vivienda. El vehículo transportaba una carga de víveres en la carrocería y, al retirar las mercaderías, los agentes descubrieron las armas ocultas debajo.
“En realidad, ayer hemos incautado prácticamente un arsenal. Fue a raíz de un allanamiento realizado en una vivienda acá en la ciudad de Pedro Juan Caballero, en base a información provista por agentes especiales de la Senad de la Regional 1”, relató Morales.
El fiscal detalló que fueron encontrados 30 fusiles calibre 7,62 mm, considerados armamentos de alta potencia. De acuerdo con las primeras explicaciones brindadas por los especialistas que participaron del procedimiento, 10 de los fusiles serían de origen español y otros 20 de origen alemán.
“Estamos hablando de 30 fusiles que, según los expertos que estaban con nosotros, integrantes de las Fuerzas Especiales y agentes de la Senad, todos serían calibre 7,62, armas muy potentes, capaces de perforar blindados y chalecos antibalas”, señaló.
Las autoridades manejan como principal hipótesis que el armamento tendría como destino organizaciones criminales que operan en Brasil. Cada fusil tendría un valor estimado de entre USD 12.000 y USD 14.000 en el mercado ilegal, mientras que su precio podría ser considerablemente mayor en territorio brasileño.
El fiscal Morales dispuso además la intervención de funcionarios de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel) para verificar la procedencia, características y otros detalles técnicos de las armas incautadas.
La investigación continúa para determinar el origen del arsenal, identificar a los responsables del tráfico y establecer qué organización criminal estaría detrás del cargamento.
Fuente: Última Hora























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