El agente fiscal Lucrecio Cabrera, titular de la Unidad Penal N.° 1 de Filadelfia, en charla con Radio 1000, encendió las alarmas ante la pasiva actitud que rodea la desaparición de Kael, un niño de tan solo 3 años, visto por última vez en una estancia de la zona rural de Línea 32, Virgen de Fátima, en el Departamento de Boquerón.
Tras dos días de intensos operativos búsqueda que involucraron rastrillajes por tierra con canes adiestrados, drones e incluso sobrevuelos a baja altura en helicóptero, la Policía Nacional no ha hallado rastro alguno del menor. Sin embargo, la atención de las autoridades dio un giro radical debido al comportamiento inusual de la madre.
Según detalló el fiscal Cabrera, mientras las fuerzas de seguridad desplegaban un amplio operativo en la propiedad, la madre del menor se mantuvo encerrada en su habitación, usando su teléfono celular, grabando videos para TikTok e incomunicada con las autoridades.
«No sale a buscar a la criatura, no habla con la Policía, solo está con su teléfono. Esa actitud nos llamó poderosamente la atención», manifestó el representante del Ministerio Público.
Ante la incongruencia del relato inicial, donde la mujer afirmó que el niño simplemente caminó hacia el fondo del terreno y se esfumó, la Fiscalía dispuso la inmediata detención de la madre por la supuesta comisión del hecho punible de violación del deber de cuidado, sin descartar hipótesis mucho más graves.
El fiscal Cabrera fue tajante al señalar que no descartó un desenlace trágico o una entrega de la criatura a terceros.
«Sospecho que hay algo más que ella no está diciendo. O le entregó la criatura a alguien o pasó algo más con ella. La madre es la primera que tiene que saber qué pasó con su hijo», sentenció el fiscal Cabrera.






















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