El fuerte temporal que azotó el Departamento Central provocó daños en la infraestructura del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), donde las intensas ráfagas de viento y la lluvia ocasionaron el desprendimiento de parte del techo del pabellón de Urgencias y el ingreso de agua al hospital.
El viento desprendió chapas termoacústicas de la estructura y la lluvia ingresó directamente al sector donde se encontraban pacientes internados. Uno de ellos terminó empapado por el agua que cayó desde el techo dañado.
El temporal también afectó otras áreas del centro asistencial, entre ellas Admisión, Cuidados Paliativos e Internación. Además, se registró la rotura de ventanales y otros daños materiales dentro del predio.
Ante la situación, se activó un plan de contingencia para proteger a los pacientes y garantizar la continuidad de la atención. De acuerdo con el reporte del Ministerio de Salud, unos 22 pacientes que se encontraban en Urgencias fueron reubicados en otros sectores del hospital.
La institución informó que, pese a los daños ocasionados por el temporal, no se registraron pacientes heridos.
El episodio dejó en evidencia el impacto que tuvo el fenómeno meteorológico sobre uno de los principales centros de referencia para pacientes oncológicos del país.























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