El agente fiscal de la Unidad Penal de Filadelfia, Lucrecio Cabrera, señaló que continúan las tareas de búsqueda del niño Kahel, desaparecido en la zona de la Línea 32 Virgen de Fátima, departamento de Boquerón, y sostuvo que, hasta el momento, no existe ningún rastro que permita determinar qué ocurrió con el menor.
En entrevista con Radio 1000, Cabrera confirmó que la madre del niño fue liberada luego de prestar declaración y autorizar la extracción de datos de su teléfono celular, procedimiento que será realizado con autorización judicial.
“Se conversó con ella, autorizó y dejó su teléfono. Vamos a hacer extracción de datos, que es la vía correcta con autorización judicial. De todas maneras, se revisaron algunos de los mensajes que tenía y no encontramos nada sospechoso”, explicó.
El fiscal indicó que la mujer mantiene la misma versión sobre lo ocurrido y que, ante la falta de elementos que la vinculen con la desaparición, dispuso su libertad.
Cabrera destacó el amplio despliegue realizado para localizar al niño, con participación de efectivos policiales, militares y otros organismos. Incluso se incorporó un helicóptero a las tareas de búsqueda.
“Todo lo humanamente posible se está haciendo. La Policía tiene desplegadas sus fuerzas en esa zona, también intervienen los militares. Hasta el presidente de la República envió un helicóptero. El país está en búsqueda de ese niño y nosotros no tenemos ni rastro aún de esa criatura”, afirmó.
“No está ahí la criatura”
El agente fiscal sostuvo que, a su criterio, existen elementos que generan dudas sobre la versión conocida hasta ahora, aunque aclaró que no cuenta con pruebas para sostener una hipótesis concreta.
“Yo sospecho que hay informaciones que no se nos están dando. No tengo elementos tampoco para hacer esa hipótesis, por eso todas las hipótesis son posibles”, manifestó.
En ese sentido, consideró que el menor podría no encontrarse en el sitio donde se concentran actualmente las tareas de búsqueda.
“No está ahí la criatura, no está en ese lugar la criatura”, afirmó.
Cabrera explicó que el despliegue terrestre permitió revisar exhaustivamente la zona sin encontrar rastros del niño, como prendas de vestir, calzado o elementos relacionados con el supuesto perro que lo acompañaba.
“Si hubiéramos encontrado el trabajo terrestre policial realizado en la zona es impresionante. Nunca se le buscó a una persona de la forma como se le está buscando a este niño y no hay rastro: no hay ropa, no hay zapatilla, de que supuestamente tenía un Crocs, del supuesto perrito que tenía, nada”, señaló.
Zona de difícil acceso y cercana a fronteras
El fiscal explicó que la desaparición se produjo en una zona de difícil acceso, ubicada aproximadamente a cinco horas de viaje desde Neuland, por caminos de tierra.
Según Cabrera, el sector se encuentra además próximo a las fronteras con Argentina y Bolivia, circunstancia que forma parte de las líneas que deben ser consideradas en la investigación.
También mencionó que la madre había llegado a la zona unos 15 días antes para trabajar y que llevó consigo al niño. Agregó que existía un conflicto de filiación con el supuesto padre del menor.
Cabrera señaló que el hombre también fue contactado por los investigadores y que negó tener relación con la desaparición.
El fiscal remarcó que las características geográficas de la zona dificultan la investigación, debido a la ausencia de cámaras de seguridad, la escasa presencia de viviendas y la falta de vecinos que puedan aportar información sobre los movimientos registrados en el lugar.
“No hay cámaras, no hay vecinos, no hay forma de encontrar su rastro”, lamentó.






















Discussion about this post