El director ejecutivo de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica (CIFARMA), Luis Ávila, en charla con Economía A 1000, destacó que el proyecto de Presupuesto General de la Nación contempla por primera vez una discriminación específica de los recursos destinados a atender la deuda atrasada del Ministerio de Salud.
Ávila explicó que una parte importante de las obligaciones acumuladas no se generó durante la actual administración, sino que corresponde a compromisos de años anteriores. En ese sentido, cuestionó la interpretación que se hizo nen el pasado sobre la cancelación de la deuda tras la emisión de bonos destinados a ese fin.
Para Ávila, ese mecanismo llevaba a subestimar el nivel real de endeudamiento. «La deuda es deuda desde que el ente asume o recibe los bienes que fueron objeto del contrato«, sostuvo Ávila.
Tras conversaciones con la actual administración, indicó que se logró incorporar una nueva metodología en el presupuesto, con una identificación más precisa de los recursos y sus destinos.
En el proyecto figura un monto de USD 862 millones para la gestión de atrasos, correspondiente a las obligaciones acumuladas. A esto se suma una cesión realizada recientemente por el Ministerio, equivalente a unos USD 350 millones, según la explicación brindada por Ávila.
El representante de CIFARMA también mencionó otros componentes incluidos en el esquema presupuestario: unos USD 123 millones correspondientes a la cesión y un incremento neto de USD 264 millones respecto del presupuesto anterior.
Por otro lado, Ávila detalló que durante el mes de setiembre, mediante las solicitudes de transferencia de recursos (STR), la cartera sanitaria destinó cerca de USD 33 millones, al pago de proveedores. Según explicó, este nivel de desembolso supera el volumen de compras mensuales actuales del ministerio, que oscila entre USD 28 millones y USD 30 millones.
«Hoy la balanza está mejor equilibrada. Manteniendo este nivel de pagos estimamos que no se generará ni acumulará nueva deuda», sostuvo el representante gremial, contrastando la situación actual con el escenario crítico registrado en el primer semestre del año.
Entre los meses de febrero y abril, el Ministerio de Salud realizaba adquisiciones por un valor aproximado de USD 40 millones mensuales, mientras que sus pagos apenas alcanzaban los USD 20 millones, lo que generó un severo descalce financiero entre las compras de medicamentos e insumos y las erogaciones ejecutadas.
Por último, a pesar de esta mejora en el flujo de pagos corrientes, Ávila remarcó que el sector sigue atento al histórico pasivo que arrastra la cartera sanitaria.
Recordó que, al cierre de cada ejercicio fiscal, el Ministerio de Salud solía acumular deudas impagadas cercanas a los USD 200 millones, por lo que se requiere mantener la disciplina en la ejecución presupuestaria para lograr una solución definitiva al desfasaje financiero.























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