Las abundantes lluvias que golpean la cuenca del río Paraná y sus afluentes directos desataron una crecida extraordinaria que obligó a las autoridades técnicas de las binacionales Itaipú y Yacyretá a abrir los vertederos principales para liberar excedentes hídricos. La espectacular postal de las descargas en las represas responde a operaciones de regulación hidroeléctrica que se mantendrán durante toda la semana para garantizar la seguridad de las infraestructuras de contención.
Las mediciones técnicas del sistema registraron aportes masivos provenientes de la cuenca del río Iguazú, donde las precipitaciones superaron en cinco veces las proyecciones iniciales, elevando su caudal de 1.500 m³/s a unos 9.000 m³/s. Sumados a los 19.000 m³/s que eroga la represa de Itaipú, el volumen que llega a la zona de aportes de la Central Hidroeléctrica Yacyretá roza actualmente los 28.000 metros cúbicos por segundo.
Al respecto, el ingeniero Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico de Yacyretá (Margen Derecha), explicó que las maniobras operativas no provocan las inundaciones, sino que buscan aminorar el pico del desborde natural. «Esto es un fenómeno natural que recibimos y se traslada aguas abajo de la presa. Suponiendo que no existiera la usina, el fenómeno iba a causar el mismo efecto y tal vez de mayor impacto», precisó el profesional, ratificando el monitoreo permanente desde el área de Hidrología.
La magnitud del fenómeno hidroclimático tuvo repercusiones inmediatas en los puntos turísticos y portuarios de la Triple Frontera. En Puerto Iguazú, Argentina, el nivel del río trepó hasta los 24,30 metros —muy por encima de sus 11,40 metros habituales—, superando los 12 millones de litros por segundo en las cataratas. Dicha situación obligó a las autoridades del Parque Nacional Iguazú a restringir el acceso del público este lunes, mientras las firmas portuarias resguardaron embarcaciones y documentos.
De manera coordinada con el sistema eléctrico nacional, la Administración Nacional de Electricidad emitió un comunicado oficial alertando a los pobladores aledaños a las plantas de Acaray e Yguazú, en las localidades de Hernandarias e Yguazú (Alto Paraná). La empresa estatal anunció la apertura preventiva y gradual de sus compuertas, iniciando con maniobras reducidas de tres horas para liberar caudales mínimos de alerta y ajustarse paulatinamente a las condiciones del cauce.
Tanto las entidades binacionales como la ANDE instaron a las comunidades ribereñas, pesquerías y pobladores de las zonas bajas a extremar las medidas de precaución y evitar aproximarse a los márgenes de los ríos Paraná, Acaray e Yguazú. Los equipos de rescate y emergencias de los municipios involucrados permanecen movilizados ante la previsión de que los caudales afluentes se mantengan en niveles elevados en los próximos días.






















Discussion about this post