La Secretaría Nacional de Cultura hizo público el hallazgo de importantes vestigios arqueológicos vinculados con la historia constructiva del Templo San Buenaventura de la ciudad de Yaguarón, en el departamento de Paraguarí. El descubrimiento se concretó en el área de la sacristía en el contexto de las investigaciones de campo desarrolladas para la preservación del edificio histórico.
Las labores de intervención técnica están a cargo de un equipo multidisciplinario integrado por especialistas paraguayos y trabajadores locales, bajo la coordinación científica de la arqueóloga investigadora María Victoria Roca, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina. La prospección permitió al descubierto una estructura deliberadamente confeccionada con bloques de piedra arenisca.
La arquitectura de la cavidad hallada abarca un perímetro de 40 por 50 centímetros sobre una base plana, resguardada por una losa superior a modo de tapa. En el receptáculo interior se desenterraron once monedas antiguas colocadas cuidadosamente formando la figura de una cruz, mientras que otras dos piezas reposaban en la cara externa de la cubierta. Los análisis preliminares indican que se trataría de monedas tipo «macuquinas», de uso corriente durante la dominación colonial española.
La trascendencia de las evidencias reside principalmente en el contexto del emplazamiento y en el ordenamiento simbólico de los objetos. La disposición cruciforme de las piezas refuerza la hipótesis científica de que el recinto albergaba un depósito fundacional o consagratorio depositado al momento de iniciarse los cimientos del templo, teoría que será evaluada mediante estudios analíticos de laboratorio.
Autoridades de la Secretaría Nacional de Cultura, de la Conferencia Episcopal Paraguaya y de la Asociación Amigos del Patrimonio de Yaguarón coordinaron el protocolo de custodia y conservación. Durante la jornada, el presbítero Hugo Fernández bendijo el sitio del hallazgo, acordándose que las 13 monedas queden bajo resguardo temporal de la SNC por un plazo estimado de 30 días hábiles para su caracterización metalúrgica y posterior restitución al recinto religioso.
Construido entre 1755 y 1772 en un antiguo asentamiento franciscano, el Templo San Buenaventura destaca como un exponente cumbre del barroco hispano-guaraní e integra la Lista Indicativa de Patrimonio Mundial de la UNESCO. La restauración forma parte del Programa Tekorenda, impulsado por el Gobierno Nacional con el respaldo de Itaipú Binacional, el Parque Tecnológico Itaipú, el Banco de Desarrollo de América Latina, el PNUD y la cooperación técnica de la AECID.






















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