La familia del ganadero Félix Urbieta Ramírez recordó este lunes los 10 años de su secuestro y reiteró su pedido de información que permita esclarecer lo ocurrido y conocer su paradero. En una conferencia de prensa, su hija Liliana Urbieta expresó el profundo dolor que atraviesan sus seres queridos ante una década de incertidumbre y reclamó a las autoridades que no abandonen los esfuerzos de búsqueda.
Urbieta fue secuestrado el 12 de octubre de 2016. Desde entonces, su familia permanece sin respuestas definitivas sobre su destino y mantiene la esperanza de conocer la verdad.
“Hoy se cumplen 10 años desde aquel 12 de octubre de 2016, cuando nuestras vidas cambiaron para siempre. Diez años desde que nuestro padre fue arrancado de su hogar y de nuestra familia, dejando un vacío que, a pesar del paso del tiempo, sigue doliendo como el primer día”, expresó Liliana en nombre de sus seres queridos.
En el comunicado leído ante los medios de comunicación, la hija del ganadero describió el impacto de la ausencia en la vida familiar, marcada por cumpleaños, Navidades y celebraciones sin la presencia de su padre.
“Hay algo más doloroso que la ausencia: no saber. No saber dónde está, qué ocurrió con él ni cuándo terminará esta espera que parece no tener fin”, manifestó.
La familia recordó que durante estos 10 años atravesó momentos de esperanza, angustia y desesperación, especialmente ante cada información o indicio que pudiera contribuir a esclarecer el caso. Sin embargo, hasta la fecha continúa sin conocer qué ocurrió con Urbieta.
Piden información sobre su paradero
Liliana Urbieta hizo un llamado a las personas que participaron en el secuestro, que tuvieron contacto con su padre o que puedan contar con información relevante para la investigación.
“No buscamos venganza, no queremos alimentar el odio ni prolongar el sufrimiento; lo único que deseamos es conocer la verdad”, expresó.
La familia manifestó que, si el ganadero sigue con vida, desea saber dónde se encuentra y reencontrarse con él. En caso contrario, pidió conocer su destino y poder recuperar sus restos para darle una cristiana sepultura.
“Diez años son demasiado tiempo para una familia que solamente pide saber qué ocurrió con un ser querido”, señaló su hija.
Reclaman que continúe la búsqueda
La familia también se dirigió a las autoridades nacionales y a las instituciones encargadas de la investigación, a las que pidió mantener los esfuerzos para esclarecer el secuestro y obtener una respuesta definitiva.
Aunque reconoció los trabajos de búsqueda realizados durante estos años y agradeció a las personas comprometidas con el caso, insistió en que la investigación no debe quedar en el olvido.
Asimismo, agradeció a la ciudadanía, a los medios de comunicación y a quienes acompañaron a la familia con oraciones, palabras de aliento y muestras de solidaridad.
“Les pedimos que no se olviden de nuestro padre, que el nombre de Félix Urbieta no se convierta simplemente en una fecha, en una noticia de archivo o en una historia que el tiempo termine por borrar”, expresó Liliana.
Al cumplirse una década del secuestro, la familia mantiene vigente su reclamo de verdad y justicia. “Papá, dondequiera que estés, queremos que sepas que no te hemos olvidado. Tu ausencia sigue presente en nuestras vidas, tu recuerdo permanece intacto y nuestro amor por vos nunca ha dejado de acompañarnos”, concluyó su hija.























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