Durante un acto oficial de inauguración del sistema de seguridad y emergencias del 911 en la ciudad de Pilar, el ministro del Interior Enrique Riera, habló sobre la implementación de las tobilleras electrónicas y la necesidad de un abordaje integral frente a los casos de violencia doméstica en Paraguay.
Riera recordó que la normativa que habilita el uso de estos dispositivos data del año 2017, pero permaneció sin aplicación práctica durante años bajo el argumento de la falta de reglamentación. Sin embargo, Riera destacó que desde el año 2025 se impulsó su puesta en marcha mediante una alianza interinstitucional que incluyó a la Policía Nacional, la Conatel y Gobiernos departamentales, disponibilizando un total de 1.000 dispositivos de monitoreo en todo el país.
Para ilustrar las posibilidades del sistema, Riera se refirió al caso ocurrido en Eusebio Ayala, en el que una mujer murió y otra resultó gravemente herida durante un episodio armado.
Riera elogió el trabajo policial en la investigación y destacó que, según su relato, los cuatro sospechosos fueron identificados y quedaron detenidos en menos de diez días.
Sobre el principal sospechoso, indicó que tenía una tobillera electrónica, pero que la resolución judicial le concedía libertad ambulatoria. Por ese motivo, el dispositivo no le impedía desplazarse libremente por el territorio nacional y sus alertas estaban sujetas a las condiciones específicas fijadas por la Justicia.
El ministro sostuvo, sin embargo, que el registro del dispositivo permitió ubicar al hombre en un lugar en el que, según dijo, había negado estar. En ese sentido, resaltó el valor de los datos digitales para reconstruir movimientos y establecer ubicaciones y horarios.
La tobillera, explicó, no reemplaza las decisiones judiciales ni impide por sí sola todos los desplazamientos. Mencionó que su alcance depende de las restricciones impuestas en cada caso.
Por otra parte, Riera cuestionó que, pese a la disponibilidad del equipamiento, algunas personas investigadas o denunciadas por hechos de violencia no hayan recibido esa medida y hayan quedado sujetas a restricciones de acercamiento.
En ese contexto, Riera mencionó el feminicidio de Daisy Giménez en Lambaré y planteó que el uso de una tobillera podría haber cambiado el desenlace. Dijo que se trató de una afirmación del ministro sobre la utilidad potencial del mecanismo, no de una conclusión judicial sobre lo que habría ocurrido en ese caso.
«Por qué ese juez no le puso la tobillera en vez de la famosa restricción de acceso. Hoy no hubiésemos tenido que lamentar esta muerte. Y mi intención no es acusar a otras instituciones para que después no se salga la realidad, Riera acusa al Poder Judicial y a la Fiscalía porque nosotros trabajamos en equipo, tenemos la mesa por la justicia para poder ponernos de acuerdo porque la gente está harta de excusas, quiere soluciones», refirió Riera.
Riera aseguró que su intención no era responsabilizar exclusivamente a otras instituciones, sino exponer las dificultades de coordinación y avanzar hacia una respuesta conjunta.
«La gente está harta de excusas, quiere soluciones», insistió el funcionario del Estado.
El ministro defendió que la Policía asumiera la implementación operativa del sistema del monitoreo electrónico, al considerar que es la institución con capacidad para monitorear las alertas y desplegar agentes cuando se incumplen las medidas.
























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